Inauguración de la rehabilitada Plaza Mayor de Graus

El máximo responsable del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, presidía la inauguración de la rehabilitada Plaza Mayor de Graus, así como de la remodelada Casa Heredia como futura sede comarcal de la Ribagorza. La financiación de la obra total ha ascendido a casi 4 millones de euros con aportaciones del Gobierno de Aragón, la Comarca y el Ayuntamiento grausino.

Desde que el consistorio adquirió la Casa Heredia, en 2002, al objeto de rehabilitarla y destinarla a equipamiento público, se consideró imprescindible una recuperación integral de la misma, dado el indudable interés del edificio y su estado ruinoso, con el fin de conservar el patrimonio arquitectónico del conjunto de la Plaza Mayor.

Así mismo, se diseñó un programa integral de actuación en el centro histórico de la villa, de varios años, en el que se definió el ámbito y el programa de trabajo. Se realizo primero la rehabilitación del edificio del ayuntamiento, actuación que ha merecido el primer premio del la 18ª edición del premio Fernando García Mercadal.

La Casa Consistorial de Graus, con arquería en ladrillo mudéjar al más puro estilo renacentista aragonés, data del siglo XVI. Es uno de los edificios de la Plaza Mayor de Graus que sin duda alguna ha contribuido a que fuese, en 1975, declarado Conjunto Histórico-Artístico el casco antiguo de Graus. La Plaza, una de las plazas porticadas más bellas de Aragón, reúne ejemplos arquitectónicos de diversas índoles. Los arcos de medio punto, los ojivales, y los adintelados, fueron creados para albergar uno de los recursos económicos más importantes de la villa, el comercio, instalándose bajo sus porches los comerciantes que venían a los mercados y a las ferias. Realizada durante la ampliación urbanística del siglo XVI gracias al aumento demográfico y económico de Graus, está catalogada Bien de Interés Cultural desde 1975.

La futura sede de la Comarca de la Ribagorza, la casa-palacio de la familia Heredia se erigió en época renacentista, remodelándose y decorándose en estilo neoclásico dos siglos más tarde. Habitada por una floreciente familia, fue morada de personajes relacionados con la naturaleza pirenaica, el desarrollo agrícola, así como diplomáticos, y militares. Presenta un prominente alero curvo con elementos influidos por el espíritu de la Ilustración. En las pinturas aparecen reflejadas diversos apartados de la Parábola del Hijo Pródigo, enmarcados entre columnas y representaciones de las estaciones del año. Cenefas vegetales se extienden por la fachada, concentrando la mirada en el reloj de sol.

Comentarios