Comienza la cuenta atrás para coronar volcán más alto del mundo

Las dos montañeras invidentes Pilar Torres y Raquel Alejandre han partido junto a algunos miembros del Grupo Militar de Alta Montaña de Jaca, para intentar ollar la cima del volcán más alto del mundo “Ojos del Salado” en el desierto de Atacama en la Cordillera de los Andes. Este lunes ha comenzado el viaje, esperan alcanzar la cumbre el día 28 y regresarán a España el 5 de marzo.

La altura a la que se enfrentan las dos montañeras, 6891 metros, será la principal complicación. Hasta el momento la altura máxima a la que habían ascendido estaba en 5895 metros en el Kilimanjaro, por lo que esperan que estos 1000 metros no sean ningún impedimento. Una vez la expedición llegue a los “Ojos del Salado”, las condiciones climatológicas serán determinantes, principalmente las fuertes rachas de viento, la posibilidad de que en la cumbre haya nieve y las inclemencias propias que sufre esta zona de Latinoamérica en el otoño. En esta cumbre el terreno que tendrán que pisar será muy variado, comenzando con una zona de desierto hasta aproximadamente los 5000 metros, cambiando a terreno helado y un último cuarto de escalda.

El Volcán ‘Ojos del Salado’ se encuentra en la mitad de un espectacular ’museo’ de cerros, en un área extraordinariamente remota y de difícil acceso. Está situado al sur del desierto de Atacama, en la zona más árida y desierta de los Andes, sobre una amplia planicie denominada Altiplano Sudamericano. Ubicado en la tercera región de Chile y en la provincia de Catamarca por el lado argentino, en un sector rodeado de montañas de más de 6000 metros de altitud, el Ojos del Salado destaca como la cumbre más sobresaliente con casi 6900 metros, que lo hace merecedor de varios record: ser el volcán más alto del mundo la segunda cumbre de América, la montaña más alta de los Andes Chilenos y la segunda de los Andes Argentinos después del Aconcagua (6959 metros).

Ojos del Salado realiza actualmente una actividad volcánica secundaria, designada con el nombre genérico de fumarólica. En 1994 se observó una columna gris intermitente de vapor de agua y gases sulfurosos, actividad gaseosa que disminuye la cantidad de oxígeno disponible sobre los 6400 metros. Sus últimos 40 metros de ascensión exigirán una escalada en roca de cuarto grado, que obligará a montar cuerdas fijas para facilitar la progresión con seguridad.

Junto a las dos montañeras están en la expedición los guías voluntarios Luis Javier Basurto, Gema González y María Victoria Farua. Y por parte del Grupo Militar de Alta Montaña de Jaca Pedro Arceredillo, Tomás Rodríguez, Moisés Gómez, Francisco Villar y Manuel Suárez.

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