Pocos o ninguno

Luis Laiglesia

El Ayuntamiento de Huesca propiciará el desarrollo urbanístico de la

antigua Alvisa. Como noticia puede valer, pero es necesario puntualizar

algunas cosas.

Más allá de la necesidad de desarrollar esta parte de la ciudad,

incuestionable, me gustaría que el Consistorio se hubiera acordado de

que en la mencionada empresa hay trabajadores y que el Consistorio

debería ser más sensible ante los episodios de deslocalización que

afectan a sus ciudadanos.

Digo esto porque Alvisa fue adquirida por Prainsa en enero de 2004. Ocho

meses más tarde, la nueva propiedad, reducía sensiblemente la plantilla hasta dejar su planta de Huesca en algo testimonial.

Ahora el Consistorio facilita la salida al mercado de los terrenos de la

mencionada empresa sin exigirle una continuidad de la industria. Y lo que es peor, sin conocer siquiera si en Huesca continúan o no trabajadores de Prainsa y cual va a ser su futuro.

Se confirma pues, que tras la compra de Prainsa, había una operación urbanística, algo que apuntaron todos los miembros del Consistorio, gobierno y oposición, el mismo gobierno y oposición que ahora ha votado nada más y nada menos que toda una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para que salgan los números de la operación. En algunos casos, los mismos concejales que se manifestaron en la Plaza de Navarra en defensa de los puestos de trabajo de Alvisa cuando Prainsa anunciaba la reducción de su plantilla en Huesca.

¡Qué falta de solidaridad!

Preguntado el Alcade acerca de cuantos trabajadores de Alvisa permanecen en Huesca cuando presentaba la operación urbanística de esta zona de la ciudad, respondió que pocos, un término que pone de manifiesto su desconocimiento de la realidad laboral de una empresa que ha sido todo un símbolo de la ciudad.

Más exacto fue cuando hablaba de metros cuadrados de edificabilidad, de pastillas urbanísticas, de Areas de Planeamiento y recalificaciones de suelo. Una muestra de en qué terrenos se mueve el Consistorio y la tendencia que impera en nuestro Ayuntamiento.

Terminaré haciendo un vaticinio: como dijo Fernando Elboj, en la antigua Alvisa hoy hay pocos trabajadores, pero cuando se desarrollen los terrenos de la industria y los inmediatamente contiguos, también propiedad de la familia Raventós, no habrá ninguno.

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