El espectáculo, la innovación y el riesgo de la cocina del Callizo clausuran los Talleres de Gastronomía

El Restaurante el Callizo de Aínsa y su arriesgada cocina fue el establecimiento encargado de poner el punto final a la tercera edición del Taller de Gastronomía que organiza la Escuela de Hostelería San Lorenzo y la Asociación de Hostelería de la Provincia de Huesca.

Trece platos de complicada elaboración componían el menú, todo un alarde de técnica y producto, que dejó boquiabiertos a los comensales y demostró que el que el Callizo parezca en lo más alto de la gastronomía altoaragonesa no es casualidad.

Preparaciones como Bocabits de Bacalao con Guacamole, Pétalos en Tempura, Berberechos con Vinagreta Especiada y Sorbete de Pomelo y Campari, Bacalao a la Brasa Express Sobre Nuestra Versión del Potaje de Vigilia o un postre denominado ZH2O, el Agua y las Tierras Aragonesas en clara referencia a la Expo de Zaragoza, son las propuestas del Callizo. Un restaurante que con la innovación como norte, el espectáculo como norma y el riesgo como referente se ha situado como uno de los establecimientos de vanguardia de Aragón.

Josetxo Souto Y Ramón Aso están al frente del restaurante, el cual cierra en invierno durante tres meses, momento en el que diseñan la carta de la temporada siguiente.

Y todo ello a un precio muy competitivo, no más caro que el resto de restaurantes de la Plaza de Aínsa, en donde se ubica el Callizo, ofreciendo una cocina muy elaborada trabajada y mimada hasta el último detalle.

El Callizo y su taller de tradición y vanguardia cerraba los Talleres de Gastronomía que por tercer año consecutivo ha organizado la Escuela de Hostelería San Lorenzo y la Asociación de Hostelería de la Provincia de Huesca.

La organización ya trabaja en la próxima edición en la que quiere tener presencia de cocineros de Extremadura y Andalucía, dos comunidades que nunca han pasado por los Talleres de Gastronomía.

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