El Presidente de la Asociación de dietistas nutricionistas de Aragón habló en Sariñena sobre “ La alimentación de nuestros hijos “

La Comarca de Los Monegros, a través de la Fundación para la Acción Social, ha organizado la conferencia sobre “La alimentación y nutrición de nuestros hijos”, que tuvo lugar en el Salón polivalente del IES Monegros Gaspar Lax de Sariñena. El ponente fue el dietista-nutricionista Juan Revenga, presidente de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Aragón y colaborador habitual de diversos medios de comunicación. Esta charla se enmarca dentro del programa comarcal PREVEN JOVEN cuya finalidad es fomentar hábitos de vida saludables, porque, como explicó el consejero comarcal de Acción Social, Daniel Périz, “los hábitos de vida son uno de los factores más importantes a la hora de determinar el estado de salud de población”.

Por ello, a través de esta iniciativa, prosigue Périz, “proponemos a los padres y madres dar a conocer la importancia de los hábitos de vida en concreto de la alimentación y de la actividad física sobre la salud futura de nuestros hijos, reconocer en nuestro estilo de vida actual los errores más frecuentes en esta materia y difundir herramientas útiles para mejorar la alimentación de toda la familia”.

Según explicó Revenga, “más del 50 % de la sociedad española sufre sobrepeso u obesidad en distintos grados. Hay más personas sobrepesadas y obesas que normopesadas. Se trata de una fea instantánea de la sociedad española actual que tristemente va en evolución ascendente, porque el pico no se ha alcanzado todavía en ese crecimiento porcentual”. El dietista añadió que “es muy duro decirlo, pero los padres de hoy en día tienen que tener en cuenta que de seguir la actual tendencia, las estadísticas indican que el 60 % de los niños de hoy en día van a ser sobrepesados u obesos cuando tengan 45 o 50 años. Sólo el 40 % de la población, o incluso un porcentaje inferior, tendrá el peso adecuado”. Revenga destacó la importancia de la alimentación en la salud y cómo afecta en nuestra salud del futuro. En la charla dio las herramientas prácticas para que, de forma agradable y disfrutando de la alimentación, se pueda integrar el hábito de comer diariamente en nuestras vidas equilibrando gastronomía y salud.

Para Revenga, “el tiempo es moneda de valor incalculable y es lo que nos empuja a que nuestros hábitos de vida sean tan desorganizados respecto a la alimentación”. La solución según Revenga se encuentra en hacer de nuestra vida una vida mediterránea que no es lo mismo que dieta mediterránea. “El primer descriptor de ésta era la frugalidad, lo que significa comer lo justo en relación a una actividad física, además de la siesta, las tertulias, los paseos y el mantenimiento de los nexos familiares más allá de la prole. Es cómo vivimos más que cómo comemos. Las pinceladas son las de comer lo justo; realizar cinco ingestas organizadas al día, que los desayunos tengan tres elementos: uno rico en hidratos de carbono, un alimento del grupo de lácteos, y un alimento del grupo de las frutas. Las ventajas de las frutas no las sustituye un zumo y menos si es comercial”.

Revenga añadió que “todas las comidas principales deben contener como mínimo una ración de alimentos vegetales. Hay que tener imaginación para hacer a los niños más atractiva la comida, la receta es tiempo y esfuerzo para dedicarlo a los hábitos alimentarios que es lo que cuesta en la educación nutricional”. A nivel práctico recomienda “una o dos raciones de alimentos vegetales diarias y acompañar el segundo plato con guarnición vegetal como setas salteadas, escalibada, ensalada, verduras a la plancha. Es importante alternar hidratos de carbono, verduras, como primer plato a lo largo de la semana y en cuanto a los postres uno que sea una fruta al mediodía por ejemplo y otro un lácteo”.

El mensaje destinado a los padres es tiempo, esfuerzo y dedicación. “Hace cincuenta años, cuando no existían los dietistas nutricionistas había una figura que se encargaba de esto; hoy en día ese rol con la incorporación de la mujer al mercado laboral no lo ha asumido ninguna figura, hay una desidia, se quiere evitar el conflicto con los hijos y por comodidad se ofrece a los niños alimentos comerciales que cuestan dinero y hacen un flaco favor a la educación nutricional. La paciencia, el juego y el incorporar la cocina al desempeño del niño ayudan mucho, fomentando su curiosidad y provocando las ganas de probar el alimento”, concluyó.

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