COAGRET se opone a cualquier trasvase del Ebro

La Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET) recuerda que la decisión de llevar a cabo un trasvase de agua del Ebro a Barcelona, pone de manifiesto la falta de planificación hidráulica que ha llevado a la ciudad de Barcelona a una situación crítica, habiéndose permitido un desarrollo que ha superado las posibilidades reales de crecimiento sostenible que permitían los recursos de agua disponibles.

En su opinión, las medidas de “emergencia” que pretenden tomar los gobiernos Catalán y Español no dejan de ser reflejo de esa falta de planificación aumentando de nuevo la oferta de agua, en lugar de limitar los crecimientos insostenibles de la demanda de agua, política ésta de gestión defendida por ambos Gobiernos en el 2004 cuando acordaron renunciar al agua del Ebro para Barcelona. Los ahora llamados excedentes de agua son caudales que mantienen el mínimo de agua exigible para el mantenimiento ecológico del río y del Delta del Ebro, como marcan la Directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas. Todo esto parece indicar que la nueva línea a seguir del nuevo gobierno en política del agua va a tomar de nuevo los argumentos de aumento de la oferta que no hacen sino aumentar los problemas.

Por todos estos motivos, desde COAGRET muestran su firme oposición a este nuevo trasvase del Ebro y denuncian que atrás quedan las directrices de la Directiva Marco del Agua en las que se fomenta la gestión de la demanda, la recuperación de costes y el mantenimiento de los caudales ecológicos de los ríos. La desaparición del Ministerio de Medio Ambiente y su integración con el de Agricultura, indica que el nuevo Gobierno va a llevar a cabo una gestión en la que el despilfarro, el desarrollo urbanístico insaciable y el aumento de regadíos insostenibles van a ser la tónica.

En el año en el que se celebra en Zaragoza la Exposición Internacional con el lema "Agua y desarrollo sostenible", España va a mostrar al mundo que forma parte del grupo de países con la peor gestión del agua, fomentando la construcción de más grandes embalses, en ríos con los índices de regulación más altos del mundo, para satisfacer demandas de regadíos insostenibles, y construyendo trasvases, sin respetar los mínimos ambientales exigibles. Todo para intentar paliar los problemas de gestión y de modelo de desarrollo cuya insostenibilidad se hace más evidente cada día que pasa.

Por todo esto y con la intención de racionalizar el debate, desde COAGRET quieren resaltar los siguientes aspectos:

1º Improvisar soluciones de emergencia para "casos especiales", cuando además estas supuestas soluciones son el resultado de negociaciones y presiones políticas y no de estudios científicos es un error que solo puede llevar a tomar decisiones erróneas.

2º Las propuestas de trasvase del Segre y del Ebro que se han venido discutiendo estos días se han hecho sin haber definido los regímenes de caudales ambientales de uno y otro río. En ningún momento se han parado a evaluar las consecuencias ambientales de esas detracciones, saltándose a la torera el principio de precaución y las obligaciones que impone la directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas. Tanto el Delta del Ebro como el Segre, y en general toda la cuenca del Ebro se encuentran en una situación de salud preocupante, no como consecuencia de una sequía, sino de manera crónica.

3º La decisión de hacer el trasvase se ha tomado de espaldas a la ciudadanía, sin contar con las poblaciones y ciudadanos afectados. Tanto es así que se pretende realizar el trasvase sin Evaluación de Impacto Ambiental, escamoteando así la fase de participación pública que este procedimiento conlleva, y de paso impedir evaluar los impactos medioambientales que produzca.

4º El trasvase, sea cual sea, no resuelve los gravísimos problemas de gestión que han llevado a esta situación y para los cuales no se proponen soluciones. Peor aún, los incrementa, como hacen siempre las políticas de la oferta.

5º Es realmente escandalosa la incongruencia de los mensajes que se están oyendo estos días: se demanda agua debido a la escasez y sin embargo se siguen planteando y defendiendo ampliaciones de regadíos en las cuencas internas catalanas y por toda la cuenca del Ebro. La Comunidad de Aragón no escapa a esta incongruencia, rasgándose las vestiduras frente al trasvase y proponiendo a la vez trasvases dentro de la Comunidad Autónoma con la misma inconsistencia que el que critica.

6º Actuaciones de este cariz, como la propuesta de un trasvase desde el Segre o desde el Delta del Ebro, se salen completamente del marco de gestión de los ríos y cauces de agua que los españoles (y los europeos) nos hemos dado y que está recogido en la Directiva Marco del Agua y en la Ley de Aguas. Más aún, se puede decir que están completamente en contra de ese nuevo modelo de gestión que debería promover el gobierno y las comunidades autónomas, y que propone la recuperación ecológica de los ríos, la recuperación de costes, la reducción de la contaminación y la participación en la gestión.

7º La cuenca del Ebro se encuentra ahora en un proceso de elaboración participativa del nuevo Plan de la Cuenca o Demarcación del Ebro. Propuestas como estas de trasvases, decididas al margen y olvidando ese proceso tiran por la borda todo ese trabajo y convierten en papel mojado (ya que tan fácilmente puede ser olvidado) el trabajo realizado hasta ahora. Esta decisión ha matado el Plan de Demarcación antes de que naciera.

8º Son increíbles también las afirmaciones sobre la temporalidad de la medida. No se aplican soluciones permanentes para problemas temporales, en consecuencia se hace evidente que se trata de la puerta abierta a futuros trasvases permanentes.

9º Existen una larga serie de medidas que se pueden tomar en casos de emergencia de sequía. Esas medidas vienen recogidas en los Planes de Sequía de las distintas cuencas que se han ido elaborando en los últimos años.

10º Los trasvases no son ni siquiera la última solución a los problemas de escasez. Incluso si no hubiera razones científicas, el incendio que han producido estas últimas propuestas y que será muy difícil de apagar, exacerbando posturas, olvidando el debate técnico y resucitando conceptos falsos, justificaría el abandono definitivo de este tipo de propuestas que son como la botella de gasolina arrojada sobre los rescoldos de la antigua hoguera.

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