El PAR del Alto Aragón advierte que tratar de comprar derechos de concesión de agua en Aragón es una ofensa y una provocación

Roque Vicente, presidente del Comité intercomarcal del Alto Aragón del Partido Aragonés (PAR), ha advertido especialmente a la Generalitat de Cataluña, que “su pretensión de comprar la cesión de derechos de agua del Ebro para abastecer a Barcelona, en cualquier punto de la cuenca, incluido Aragón, es una ofensa y una provocación para los agricultores, para los regantes expectantes y para toda la sociedad aragonesa”.

Vicente ha recordado que el Real Decreto-Ley aprobado en Consejo de Ministros prevé dos vías de aportación de agua al sistema Ter-Llobregat. Por un lado, la ampliación del ámbito territorial hasta Barcelona de la ley 18/1981, que limita el trasvase al área de Tarragona, “que está en vigor y al que en su día ya se opuso de forma rotunda el PAR”. Y por otro, la posibilidad de que la conducción hasta Barcelona pueda llevar el agua que se ceda mediante contrato por parte de usuarios del Ebro, de otras zonas de la cuenca.

Para el presidente intercomarcal del PAR altoaragonés, “deben ser los propios usuarios de las cuencas internas catalanas quienes resuelvan sus problemas de abastecimiento, mediante la concesión de caudales si es preciso, pero nunca debe recurrirse a la cuenca del Ebro, y en especial a Aragón. De confirmarse este extremo, estaríamos ante una plasmación flagrante de la máxima trasvasista de entrar en un juego de compraventas en el que los agricultores de Aragón siempre tienen las de perder ya que, previa autorización administrativa, quien más posibilidades económicas tenga o mayor rentabilidad pueda alcanzar, pujará por este recurso vital y lo obtendrá esté donde esté”.

Roque Vicente ha llamado la atención, además, respecto a que un Real Decreto-Ley, elaborado con urgencia y sin participación alguna de las Comunidades afectadas, pueda dejar sin efecto -si se utiliza esa vía de suministro a Barcelona mediante adquisición de derechos- lo establecido en la Ley de Aguas, donde se fija restricciones normativas al uso de ‘infraestructuras que interconecten territorios’ de distintas cuencas.

Asimismo, ha señalado que a fecha de hoy tal posibilidad no sería factible instrumentarla a través del Centro de Intercambio de derechos de uso del agua del Organismo de cuenca, ya que en la Confederación Hidrográfica del Ebro no se ha constituido tal Centro.

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