El agro altoaragonés pide no bajar la guardia en la demanda de obras hidráulicas

Representantes del sector agrario califican la lluvia y la nieve llegadas en abril como 'la mejor lotería'; no obstante, consideran que llegaba demasiado tarde, ya que la temporada se planifica en otoño. Hay parcelas de secano que no se van a recuperar y hay campos de regadío no modernizado que no van a poder optar a una segunda cosecha. Las organizaciones agrarias apuntan que, además, no hay que bajar la guardia en torno a las obras de regulación pendientes en Aragón.

Las precipitaciones de abril provocaban el llenado de los principales embalses del Alto Aragón. Vadiello cuenta con 14 hectómetros cúbicos de agua, está al 90 por ciento de su capacidad total de almacenamiento; La Sotonera, al 86%; El Grado, al 91%; Mediano, al 61%; y Barasona, al 94%. Sigue habiendo problemas para recuperar las reservas en dos embalses del río Noguera Ribagorzana, el de Canelles, que está al 18%; y el de Santa Ana, que está al 50%.

Los rendimientos van a ser inferiores a los de una cosecha normal en el caso del secano. En el regadío hay, ahora, buen tempero para las siembras de maíz y de girasol; también se está procediendo al riego de la alfalfa, de la cebada y del trigo.

Carlos Oliva, técnico de Riegos del Alto Aragón, apunta que la nueva situación hídrica no va a convertir la campaña en normal pero sí va a permitir realizar algunas rectificaciones.

David Solano, secretario provincial de UAGA, reconoce que las precipitaciones de abril fueron un premio de la lotería; añade que, sin embargo, este premio ha llegado demasiado tarde.

José Fernando Luna, presidente de ASAJA Huesca, pide cautela, ya que no en todos los casos se puede hablar de buena situación agronómica.

Todos coinciden en no bajar la guardia respecto a las obras de regulación pendientes en Aragón.

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