El equipo del serrablés López Otín en el estudio internacional genoma del ornitorrinco

Carlos López Otín

Un grupo internacional de científicos ha dado a conocer la compleja secuencia genética del ornitorrinco, afirmando que ayudará al estudio de la evolución humana, sobre todo al desarrollo del sistema inmune, nervioso y reproductivo. Uno de esos equipos que han colaborado en la secuencia es el liderado por el serrablés Carlos López Otín en el Instituto Universitario de Oncología de Oviedo, junto a los investigadores Gonzalo Ordóñez y Xosé Puente. En el estudio participaron 30 laboratorios de ocho países, y se analizaron los dos mil millones de pares de bases del ADN de una hembra de ornitorrinco y ha sido publicado por la revista Nature.

El ornitorrinco australiano, un animal que pone huevos y tiene pico como las aves, pero está cubierto de pelos y tiene membranas en las patas, es una mezcla de ave, reptil y mamífero, según su mapa genético. El análisis ha identificado más de 18 mil genes que codifican proteínas, de los que el 80 por ciento son comunes a mamíferos, reptiles y aves.

El catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, el sabiñánigunese, Carlos López Otín, ha manifestado a esta redacción que “su equipo de la Universidad de Oviedo, lleva quince años trabajando con un objetivo muy claro de entender la vida y la enfermedad humana a través del estudio de la moléculas bioquímicas. Por ello estudian el cáncer el envejecimiento y la evolución humana. En este caso del ornitorrinco ha sido el único español que ha colaborado en el proyecto, dedicándose fundamentalmente al control de calidad general del genoma y al análisis de una de sus partes, aproximadamente unas 600 proteínas que nosotros conocemos muy bien».

Precisando que “humanos y ornitorrincos compartimos el ochenta por ciento de los genes, y en el veinte restante las diferencias no son radicales. E el mamífero más alejado de los seres humanos» y, por tanto, un perfecto material de estudio para saber las diferencias y similitudes con estos parientes que genéticamente son muy distintos a los humanos”

López Otín recordaba que “hace tres años su equipo de investigación había participado en la secuencia del chimpancé. Ahora se cierra el círculo de la especie más alejada de nosotros. Se sabe que el ancestro común entre humanos y ornitorrincos divergió hace 166 millones de años. Desde ese tiempo la evolución fue muy distinta”. De cara al futuro “ esta el estudio que estan realizando sobre las secuencias del proceso en el envejecimiento”.

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