Iniciados los trámites para declarar Conjunto de Interés Cultural el yacimiento de “La Vispesa” en Tamarite de Litera

El Boletín Oficial de Aragón publica la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural, por la que se inicia procedimiento, y se abre un periodo de información pública para la declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, zona arqueológica, a favor del yacimiento denominado "La Vispesa", en el término municipal de Tamarite de Litera.

El Director General de Patrimonio Cultural, en relación con este yacimiento arqueológico, ha acordado: iniciar expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, zona arqueológica, a favor del yacimiento denominado “La Vispesa”, en el término municipal de Tamarite de Litera (Huesca).

La incoación conlleva la aplicación inmediata y provisional del régimen de protección establecido para los Conjuntos de Interés Cultural en la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés, así como la suspensión de las licencias municipales relativas a todo tipo de obras o actividades en la zona afectada. El Director General de Patrimonio Cultural, previo informe de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural, puede levantar esta suspensión total o parcialmente cuando sea manifiesto que estas obras o actividades no perjudican a los valores culturales del bien o de su entorno.

Además, se abre un período de información pública durante un mes, para que cualquier persona física o jurídica pueda examinar dicho procedimiento para formular cuantas alegaciones se estimen oportunas.

“LA VISPESA”

El yacimiento arqueológico de La Vispesa se localiza sobre un cerro de 304 metros de altitud en el término municipal de Tamarite de Litera (Huesca). Situado en el interfluvio Cinca-Segre, este paisaje de la Comarca de La Litera responde a un característico relieve estructural horizontal o tabular de materiales sedimentarios, actualmente tapizados por campos de labor transformados al regadío.

Los restos arqueológicos corresponden a un asentamiento ibero-romano que se extendía sobre el cabezo y zonas llanas contiguas al mismo. La ocupación de este cerro, según los estudios realizados hasta la fecha, abarcaría desde la I Edad del Hierro hasta el periodo imperial romano. En todo este tiempo hay que destacar dos momentos fundamentales de ocupación, estratigráficamente superpuestos: un importante asentamiento ibérico tipo oppidum y, sobre él, un segundo asentamiento romano, posible mansio vinculada a la cercana vía entre Ilerda y Osca. Estos dos momentos de ocupación alcanzarán su máximo esplendor entre los siglos III y II a. de C., el primero y entre los siglos II y I a. de C., el segundo. Tras el paso, asimilación y establecimiento de la romanización este enclave será abandonado y jamás volverá a ser reocupado.

El yacimiento ha aportado interesantes vestigios del mundo ibero-romano, tanto muebles como inmuebles. A destacar el conocido como Monumento de Binéfar (Museo de Huesca) de gran riqueza iconográfica y artística, cuyo origen parece ser el de un edificio singular con valor sacro-institucional que culminó sobre el poblado ilergete en su máximo periodo de esplendor. Los restos arquitectónicos aparecidos son de especial interés porque atestiguan la superposición de ambas ocupaciones, manteniendo in situ, a día de hoy, importantes elementos estructurales como un pozo-aljibe, espectaculares muros de opus quadratum y restos calles y viviendas indígenas, entre otros. El yacimiento aportó además muchos restos cerámicos y numismáticos de gran valor arqueológico para el conocimiento de la cultura ibero-romana y de sus relaciones con las culturas coetáneas mediterráneas.

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