La desaparición de la tarifa eléctrica para riego supondrá un sobre coste de más de 50 millones de euros

A la posible subida de un 11% del precio de la luz propuesta por la Comisión de Energía al Gobierno, el próximo 1 de julio se une la eliminación de la tarifa específica para riego agrícola, tal y como contempla el R.D. 871/2007, que supondrá un aumento adicional de un 25% en la factura final para aquellos agricultores que se pasen a la tarifa general.

Según los cálculos realizados por UAGA-COAG, solamente la desaparición de las tarifas específicas de riegos agrícolas (pasando a tarifa general) supondrá un sobrecoste anual de más de 50 millones € para el sector agrario, (la facturación total abonada por los agricultores en tarifa de riegos agrícolas ascendió en 2006 a 204 millones €, correspondiendo el 78% a alta tensión). Este sobrecoste repercute específicamente sobre aquellos agricultores que utilizan la energía eléctrica para regar sus cultivos, después de haber realizado cuantiosas inversiones en electrificación agraria.

Además, de la posible subida del precio de la luz y de la supresión de la tarifa específica para riego, UAGA-COAG denuncia que a estas medidas anunciadas se le suma el agravante de la modificación de lo que se conoce como “periodos”. Hasta ahora, a las estaciones de bombeo de las Comunidades de Regantes que necesitan una potencia de energía de 450 KW, se les aplica un sistema de facturación de electricidad por periodos, del 1 al 6, siendo el “periodo 1” el más caro y el 6 el más barato. Estos periodos se aplican en función de la hora del día y también del mes.

El problema surge, según la organización agraria, porque los regantes compran no sólo consumo sino también potencia, de ahí que hasta ahora, los agricultores pudieran contratar la potencia según la necesidad. Por ejemplo, hasta ahora los meses de junio y julio estaban considerados como “periodo 5”, el segundo más barato, y ahora con las modificaciones anunciadas, esos dos meses pasarán a estar considerados como “periodo 2”, el segundo más caro. Por tanto, UAGA-COAG denuncia que la subida en la electricidad será superior al 40% para los regantes.

El incremento de costes derivado resulta especialmente preocupante en relación a los cultivos extensivos de regadío que han visto descender de forma acusada su rentabilidad debido a las últimas reformas de la PAC (forrajes, etc.). En esta situación, cualquier incremento de costes, por pequeño que sea, puede llevar al agricultor profesional a una situación en la que ya no le resulte posible continuar con la actividad agraria. También para otros cultivos, como las frutas y hortalizas o los leñosos, este sobrecoste supone una pérdida de rentabilidad añadida. Todo ello, enmarcado en un contexto de incremento generalizado de los costes de producción (gasóleo, fertilizantes, maquinaria, servicios, etc.) que está poniendo en jaque la viabilidad de las pequeñas y medianas explotaciones.

En un futuro escenario de liberalización eléctrica, UAGA-COAG estima que los intereses de los agricultores pasan por negociar un acuerdo a largo plazo del sector agrario en su conjunto con las empresas distribuidoras de electricidad que permita mantener un coste razonable del suministro eléctrico; para ello, necesitamos la mediación de los Ministerios de Industria y Agricultura como forma de garantizar un equilibrio entre las partes negociadoras. “El sector agrario ha apostado por el uso de la energía eléctrica como suministro limpio, flexible y factor imprescindible para la mecanización y automatización de las explotaciones. Sin embargo, la liberalización supone pasar de comprar la electricidad mediante la tarifa, a adquirirla en el mercado directamente a las compañías distribuidoras. Esto representa un cambio de enorme calado para muchos agricultores que en una negociación con las poderosas empresas eléctricas nos encontramos en clara posición de desventaja”, ha argumentado José Manuel Penella, miembro de la Comisión Ejecutiva de UAGA.

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