"Cementos del Pirineo, S.L. no convence a los vecinos de Puente la Reina de Jaca".

Los representantes de la empresa Cementos del Pirineo, S.L. que acudieron a Puente la Reina de Jaca, para explicar el proyecto de construcción de una Planta de fabricación de cemento, no supieron dar una explicación clara, a los casi cincuenta vecinos allí congregados, sobre los supuestos beneficios que este tipo de industria iba a causar tanto en el término municipal como en la comarca de la Jacetania, según han indicado desde la Asociación de afectados por la posible instalación de dicha cementera.

Juan Cantalapiedra Benjumea, presidente de la sociedad y José Luís Cortes López, consejero financiero de la misma, dudaron sobre muchos de los aspectos que plantearon los vecinos, no convenciendo a ninguno y despertando en ellos más sospechas sobre lo que verdaderamente desean ubicar en la Canal de Berdún. “Hicieron una exposición breve, muy general y sin querer entrar en otros aspectos”, dice el presidente de la Asociación, Ramón Claver, quien intuye que “vinieron aquí pensando que éramos unos pocos los que nos oponemos a este proyecto y se encontraron con unos vecinos que conocían el proyecto mucho mejor que ellos mismos, tal y como se puso de manifiesto a lo largo de las más de dos horas de reunión”.

“Expusieron también que era una empresa que no contamina nada, es una empresa limpia, dijeron; que el nivel de contaminación era cero y que el impacto visual era casi inexistente; pero no contestaron a las manifestaciones de personas que han vivido junto a una cementera y salieron de esos puntos, por la contaminación existente en el entorno”. Sin embargo, se les hizo ver que eso no era lo que habían descrito en el proyecto que habían presentado en el INAGA, en donde sí se describe el impacto con emisión de gases, gran incidencia del impacto visual y afección sobre el turismo. “Ni tan siquiera incidieron en el aspecto más ventajoso, según ellos: el positivo impacto socioeconómico; dijeron que se crearían unos 25 ó 30 puestos de trabajo directos y unos 50 indirectos”.

Casi todo el debate giró sobre los aspectos de incidencia medioambiental, tanto por la emisión de gases, que negaron, como sobre el impacto visual de los silos de almacenaje, que según ellos no superaban los 32 metros de altura, pero que el proyecto contempla llegar a 40 metros, más 9 de los circuitos de carga. Detalles de este tipo, fueron los que llevaron a los vecinos a recomendarles que se leyeran lo que habían presentado en el INAGA, para no meter la pata.

Ninguno de los presentes optó por hablar a favor del proyecto y sí todos preguntaron al representante del ayuntamiento en la mesa, Adrián Pérez, por qué no se había dado información al respecto, si la primera propuesta data de algo más de dos años. Pérez explicó que esperaban la resolución del INAGA, añadiendo José Luís Cortés de Cemento del Pirineo, que “estos proyectos hay que llevarlos con la debida cautela y silencio, puesto que si no pueden venirse abajo”. Ambas respuestas no convencieron a los presentes.

Preguntados si pensaban ejecutar el proyecto o sólo pretendían adquirir unos derechos y unos terrenos para luego vender todo a una cementera mayor dijeron que sí querían invertir aquí, pero dieron vagas explicaciones cuando se les contestó que en otro punto habían construido una y un año más tarde la habían vendido. “¿Qué pueden hacer los que vengan detrás con todas las puertas abiertas”.

Tanto Cantalapiedra como Cortés reconocieron al final que “si el pueblo no la quiere, no pasa nada, no la haremos; hemos venido con la mejor intención”. Y es esto lo que desde la Asociación se les dejó muy claro, que se iba a seguir luchando para que no se ubicara una industria así en un paisaje limpio, en una comarca que no tiene ninguna industria contaminante, deseando que ésta no sirva, para dar entrada a otras diversas.

Por otra parte, la asociación pretende recoger firmas este sábado por la tarde en Jaca, para lo que ha solicitado permiso al ayuntamiento de la localidad, estando a la espera de la correspondiente autorización. Si esta es positiva, el punto de encuentro sería la plaza San Pedro, en horario de 18 a 20 horas. Se ha decidido realizar esta actuación ante las numerosas llamadas de apoyo recibidas por parte de vecinos de Jaca, quienes desean firmar en contra de este proyecto. No obstante, hay una serie de establecimientos comerciales que tienen hojas para firmar y en muchas empresas, los propios trabajadores están recabando apoyos entre los compañeros y familiares.

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