Ángel Orensanz ha instalado otra de sus esculturas en la capital aragonesa

En esta ocasión la obra “Espacio y tiempo” del artista altoaragonés permanece desde el jueves en el nuevo aeropuerto de Zaragoza, después del acto celebrado por el director adjunto de la Fundación AENA, Enrique Moral Sandoval. El trabajo de Orensanz, que mide tres metros y medio, refleja la visión del tiempo y del espacio como conceptos en constante transformación plasmada en una explosión de colores amarillos.

La Fundación AENA, representada por su directora gerente, Pilar Cimarra, ha colaborado estrechamente con el artista durante todo el proyecto. “Espacio y tiempo” se ha convertido en la única escultura de las nuevas instalaciones del aeropuerto de la capital aragonesa. Para el artista, la obra ha sido concebida como la “cosmología del agua “, el simbolismo es “el agua y la cosmología”, inspirado en la teoría de la existencia del elemento líquido en el cosmos.

Con esta obra, el escultor aragonés interviene por segunda vez en el panorama urbanístico actual. “Espacio y tiempo” sigue a la “Esfera del Mondo”, diseñada y construida para el World Trade Center de Zaragoza, que se instaló el pasado mes de mayo. Ambas esculturas forman parte de una trilogía que se completará con una próxima instalación de grandes dimensiones para el Canal Imperial de Aragón.

Asimismo, el Ayuntamiento de Zaragoza está “valorando con interés su propuesta” para la creación e instalación de otra obra del escultor en el entorno de las actuaciones del Plan de Riberas que la Confederación Hidrográfica del Ebro, en colaboración con el consistorio, ha realizado con motivo de la Exposición Internacional Zaragoza 2008.

Por otro lado, está prevista la llegada de su obra más conceptual al Monasterio de Piedra, en la provincia de Zaragoza, con una celebración del agua y el paisaje. Un retorno, después de una década, a un entrañable paisaje donde los vecinos esperan al escultor Ángel Orensanz para una fiesta ecológica y artística abierta a todos en el restaurante más emblemático de la región, a manera de homenaje a la obra del escultor.

Ahora se van a realizar nuevas secuencias tan singulares como audaces, invitando a la gente a participar en el arte y la acción. En definitiva, durante una jornada se experimentará, en palabras del artista, el “arte todo” en acción.

En esta ocasión la obra “Espacio y tiempo” del artista altoaragonés permanece desde el jueves en el nuevo aeropuerto de Zaragoza, después del acto celebrado por el director adjunto de la Fundación AENA, Enrique Moral Sandoval. El trabajo de Orensanz, que mide tres metros y medio, refleja la visión del tiempo y del espacio como conceptos en constante transformación plasmada en una explosión de colores amarillos.

La Fundación AENA, representada por su directora gerente, Pilar Cimarra, ha colaborado estrechamente con el artista durante todo el proyecto. “Espacio y tiempo” se ha convertido en la única escultura de las nuevas instalaciones del aeropuerto de la capital aragonesa. Para el artista, la obra ha sido concebida como la “cosmología del agua “, el simbolismo es “el agua y la cosmología”, inspirado en la teoría de la existencia del elemento líquido en el cosmos.

Con esta obra, el escultor aragonés interviene por segunda vez en el panorama urbanístico actual. “Espacio y tiempo” sigue a la “Esfera del Mondo”, diseñada y construida para el World Trade Center de Zaragoza, que se instaló el pasado mes de mayo. Ambas esculturas forman parte de una trilogía que se completará con una próxima instalación de grandes dimensiones para el Canal Imperial de Aragón.

Asimismo, el Ayuntamiento de Zaragoza está “valorando con interés su propuesta” para la creación e instalación de otra obra del escultor en el entorno de las actuaciones del Plan de Riberas que la Confederación Hidrográfica del Ebro, en colaboración con el consistorio, ha realizado con motivo de la Exposición Internacional Zaragoza 2008.

Por otro lado, está prevista la llegada de su obra más conceptual al Monasterio de Piedra, en la provincia de Zaragoza, con una celebración del agua y el paisaje. Un retorno, después de una década, a un entrañable paisaje donde los vecinos esperan al escultor Ángel Orensanz para una fiesta ecológica y artística abierta a todos en el restaurante más emblemático de la región, a manera de homenaje a la obra del escultor.

Ahora se van a realizar nuevas secuencias tan singulares como audaces, invitando a la gente a participar en el arte y la acción. En definitiva, durante una jornada se experimentará, en palabras del artista, el “arte todo” en acción.

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