Cartas al Director: “Algunas consideraciones en la materia de arte”

M.A. Encuentra

Nací en Teruel, me realicé profesionalmente en Zaragoza y trabajo y resido en Barbastro (Huesca); aragonés, por tanto, hasta la médula. Con el rigor y la objetividad que pueda prestarme una larga trayectoria profesional vivida y sufrida casi toda en Aragón, me gustaría hacer algunas consideraciones, no con ánimo de crear más polémica, sino con el deseo acaso pretencioso de iluminar el negro panorama artístico de nuestra región.

Creo con sinceridad que a la mayoría de nuestros políticos nunca les ha interesado el arte. ¿Han visitado alguna vez, conscientemente digo, una sala de arte moderno? ¿Qué formación cultural poseen? ¿Con qué asesores cuentan o han contado? Si adolecen de estas carencias, ¿con qué criterio osan opinar inoportunamente sobre un asunto que desconocen y que incluso entre profesionales del medio puede crear un complejo foro de discusión? Olvidar la política cultural inveterada, la que sólo cuenta con rentabilidades (políticas, claro) a corto plazo y, en consecuencia, precarísima en su financiación y objetivos, tal vez ayudase a recapacitar y a evitar las frecuentes chapuzas que esas circunstancias, ajenas todas al arte, determinan. Unos presupuestos que arropen con inteligencia la conservación del patrimonio (pero todo, no sólo los miles de millones que se destinan a remozar los templos del espectáculo y del monoculto); que envuelvan con la necesaria sensibilidad el patrimonio futuro que podría, con inversiones presentes, constituir la inversión en el arte actual (pues a éste, hoy, no lo sostiene ni Dios); con el necesario apoyo y estimación a sus artistas, quienes ya hace años casi no reciben ayudas institucionales de ningún tipo, acaso diera el imperativo giro hacia una actitud que debe mirar más el presente, conocer que existen otras realidades artísticas que todavía no han pasado por el tiempo, pero que, sin duda, pasarán, como los templos, como las ruinas, como los ilustres nombres que han permanecido. Aragón (conviene no olvidarlo) es tierra de artistas.

Quiero recordar a todos absolutamente a todos nuestros políticos y mandamases y de manera especial a la oposición, que existe una ley, que exige la concesión del 1% en todas las construcciones de obra pública nueva Creo,- hasta hoy - ninguno la ha puesto en practica ¡quizás la ignoren! Deberían de saber que es un derecho que se consiguió tras muchos años de luchas y esfuerzos por infinidad de agrupaciones de artistas y asociaciones culturales. No se debe criticar porque si. Con que credibilidad pueden contar Uds. Si cuando estuvieron gobernando en materia cultural no hicieron absolutamente nada.-Si no se hace nada, así, si que es difícil equivocarse-.

El trabajo de Teresa Ramón puede gustar o no, pero no cabe la menor duda de que es una de nuestras artistas más importantes dentro del panorama nacional e internacional, su único defecto es ser aragonesa y de Huesca, ciudad muy poco relacionada hasta hace pocos años con arte de vanguardia, solo bastaría recordar la fuerte polémica que se, creo con la gran obra realizada en el techo por Antonio Saura para nuestra D.P.H. Este mural, el edificio de Moneo y la Catedral son tres de las joyas más importantes de nuestro patrimonio.

Si Teresa fuese de otra nacionalidad su trabajo habría costado varios miles más pero es aragonesa y por eso su trabajo solo es inferior en el coste no en su calidad equiparable a la de otros muchos artistas con mayor cache por el solo hecho de ser extranjeros.

Una política del presente que mira hacia el futuro (tópico cierto), precisa (obviedad incontestable) la creación de infraestructuras culturales permanentes que posibiliten la producción, difusión y consumo de los bienes que poseemos en nuestra región. No se puede ni se debe hacer política porque si. Se puede caer fácilmente en personalismos. Por lo tanto sugiero que se deben de controlar los presupuestos creando una comisión de expertos formada por críticos, artistas, directores de museos y galerístas, así como un representante de cada grupo político.

Confiemos pues en que la presente corporación municipal, el gobierno de Aragón y la D.P.H .procuren realizar una política, cuyo estudio y desarrollo ha de contar con el rigor y la seriedad necesarios, pueda finalmente fructificar en sus fundamentos y cristalizar en sus objetivos, no otros que la potenciación y difusión del Arte Contemporáneo Aragonés.

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