Monzón, ciudad adherida al Programa THAO

La concejal de Salud y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Monzón, Isabel Blasco, y el coordinador nacional del Programa THAO, Rafael Casas, presentaron el domingo día 22 de Junio, aprovechando el marco del Campeonato de España Infantil de Baloncesto Masculino, la iniciativa que tiene por finalidad la prevención de la obesidad infantil.

Aunque los promotores son privados, el THAO toma cuerpo con la colaboración de los ayuntamientos, que son los encargados de planificar las actividades y campañas publicitarias.

El programa gira en torno al objetivo de concienciar a los chavales de que las dietas equilibradas y el ejercicio físico son los cimientos de la salud.

El THAO nace a la luz del Programa Epode implantado en 2004 en una decena de ciudades francesas bajo el lema “Juntos paramos la obesidad infantil.

Los buenos resultados de esta experiencia animaron a sus creadores a extenderlo a Bélgica y España. Hoy en nuestro país, hay 30 ciudades adheridas, y una de ellas es Monzón.

Rafael Casas indicó que uno de cada cinco niños europeos presenta sobrepeso o es obeso y que la Organización Mundial de la Salud, ya define la obesidad como epidemia.

Desde hace unos 20 años, enfermedades como la diabetes, la hipertensión o el alto índice de colesterol, son comunes a las edades adulta e infantil por lo que el coordinador nacional del programa THAO, recalcó que los gobiernos están preocupados porque el gasto sanitario se dispara, los enfermos padecen problemas psicológicos y la esperanza de vida, por primera vez en mucho tiempo, se recorta.

Por último, Casas resumió el Programa diciendo que la idea básica es la promoción de dietas saludables y la actividad física. En este sentido, la proyección mediática es fundamental.

El jefe del proyecto local, alcalde o persona en quien delegue, se preocupa de planificar acciones continuadas y de la sujeción de éstas al esquema del THAO.

Hay también un comité de expertos compuesto por endocrinos, cardiólogos, nutricionistas y médicos deportivos que supervisan todas las actividades.

Cada trimestre además, se publicita una familia de alimentos para que los niños la conozcan, tomen conciencia de sus beneficios y la incorporen a sus dietas.

A todo esto, Isabel Blasco, añadió que el Ayuntamiento asume la responsabilidad de involucrar al conjunto de la sociedad en la lucha contra la perversión de las dietas ricas en grasas. Por ejemplo, vigilar lo que se sirve en los comedores escolares, hacer campañas publicitarias de la temporada de la fruta o la que señale el THAO para cada trimestre, utilizar los eventos deportivos para airear la filosofía del Programa o involucrar a los profesores y los comerciantes; en resumen, prevención antes que tratamiento.

El THAO abarca la franja de edad de 3 a12 años y a los niños se les pesa una vez al año. Si Monzón tiene 17.000 habitantes, debe haber unos 2.000 chavales en la cobertura del THAO, quienes a lo largo del programa descubrirán que pueden comer de todo, siempre que lo hagamos con prudencia y no nos olvidemos de la actividad física cada día.

El programa se basa en una sinergia de acciones que implican a toda la población:

A los profesores se les ofrecen herramientas metodológicas que les permiten disponer de actividades pedagógicas temáticas. Los comedores escolares y municipales están incitados a proponer menús que lleven productos de la familia de alimentos destacada.

Los ciudadanos recibirán una hoja informativa explicando cómo introducir la familia de alimentos en su alimentación cotidiana y los comerciantes favorecerán la presencia de estos productos en sus tiendas, incluso en los escaparates.