Aprobado el convenio para la descontaminación definitiva del barranco de Bailín

El Consejo de Ministros ha aprobado la firma de un convenio entre el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón para la ordenación y protección de los recursos subterráneos y el domino público hidráulico en el Barranco de Bailín, en el término municipal de Sabiñánigo. Las instituciones invertirán entre 2008 y 2012 un total de 28,6 millones de euros, de los que el Gobierno de Aragón aporta 15,6 y el central 13 millones. De estas partidas, 4 millones corresponden ya al ejercicio de este año, y están contempladas en los Presupuestos Generales del Estado. Las de mayor cuantía corresponden al año 2009, en el que se invertirán 11,4 millones, y el 2010, con 9,4 millones.

Es el segundo convenio específico que firman ambas instituciones y permitirá financiar las obras para la descontaminación definitiva de esta zona, en la que se vienen acometiendo intensos trabajos de prevención, vigilancia, control, analíticas, estudios hidrogeológicos y descontaminación del área donde están confinados los residuos de HCH (hexaclorociclohexano), derivados de la producción del pesticida lindano en la antigua fábrica de INQUINOSA en Sabiñánigo entre 1977 y 1987.

Los 28,6 millones aprobados mediante este convenio se suman a los 12 que ya ha invertido el Gobierno de Aragón desde el año 95, de los que 9,5 corresponden a la última legislatura. Por tanto, la inversión para la descontaminación de la zona afectada por INQUINOSA se elevará ya a 40,6 millones.

Antecedentes

Esta es la última y definitiva fase de las actuaciones previstas en la declaración de impacto ambiental del año 95. En todo momento, y ante la falta de respuesta efectiva de la empresa causante de la contaminación, el Gobierno de Aragón ha actuado de forma subsidiaria. En primera instancia, procedió al sellado de los dos puntos de vertido conocidos (en Sardas y el barranco de Bailín).

Entre las actuaciones ya realizadas en los últimos años, figura también la instalación de piezómetros de control y extracción; una nueva red de conducción entre bombeos; una infraestructura de recepción, decantación y envasado del residuo extraído; resellado del confinamiento para minimizar los lixiviados y diversas mejoras en la depuradora de aguas existente. Asimismo, se ha acometido el acondicionamiento de accesos y la contratación de la coordinación de seguridad y salud en las obras, estudios y actuaciones. Desde 2007, el Gobierno de Aragón se ha ejecutado el proceso de expropiación de estos suelos para poder acometer esta nueva fase.

Para garantizar la información y la coordinación institucional, se ha formado una comisión de seguimiento de los trabajos, en la que están representados diversos departamentos del Gobierno de Aragón, el Ministerio de Medio Ambiente, Confederación Hidrográfica del Ebro y Ayuntamiento de Sabiñánigo.

Es imprescindible la ejecución de una nueva celda, que permita el desmantelamiento del actual vertedero y el traslado de su contenido a esa nueva instalación, que se levantará en unos terrenos contiguos. Tras el desmantelamiento y traslado de los residuos, continuarán los trabajos de descontaminación definitiva. De hecho, los trabajos de seguimiento deberán prolongarse, como medida precautoria, durante no menos de 30 años.

Las obras serán ejecutadas por el Gobierno de Aragón, quien también será el responsable de tramitar su Autorización Ambiental Integrada, que incluye la Evaluación de Impacto Ambiental. La primera fase consistirá en la construcción de una celda de seguridad y de infraestructura auxiliar. A continuación, se desmantelará el actual vertedero y se llenará la celda, que posteriormente será sellada de forma definitiva.

Además, se ejecutarán las siguientes actuaciones: seguimiento analítico de aguas y lixiviados, acondicionamiento de la depuradora y gestión de los lixiviados; tratamiento de todos los lixiviados generados durante las obras; seguimiento hidrogeológico de los suelos afectados; expropiación de los terrenos de titularidad privada necesarios para la ejecución de las obras; seguimiento de la gestión de residuos en el nuevo vaso de seguridad, incluidos sus controles analíticos de contraste; y redacción del proyecto de remediación del emplazamiento sobre el que se encuentra el antiguo vertedero, y su ejecución posterior, una vez se haya concluido el desmantelamiento del antiguo vertedero.

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