El CDAN clausura con éxito el curso “Paisaje y Territorio”

El tercer encuentro del ciclo Pensar el Paisaje dedicado al Territorio se clausura con un alto nivel de participación y gran calidad académica. Entre las numerosas conclusiones que se han extraído se destaca que aunque el territorio ha sufrido una importante degradación y una acelerada transformación en los dos últimos siglos, todavía se está a tiempo de darle valor y respeto incorporando también su valor cultural a las disciplinas que lo han investigado tradicionalmente, y dotarlo de unas buenas planificaciones territoriales. Se han matriculado un total de 51 alumnos, la gran mayoría procedentes del territorio español y portugués, entre los que se encuentran destacados paisajistas, arquitectos, artistas, ingenieros e historiadores del arte.

A lo largo de estos últimos días, se ha desarrollado el tercero de los cinco cursos dedicados monográficamente al tema “el paisaje”, siendo en esta ocasión el Territorio el protagonista. En estos cinco días, se han cumplido las expectativas planteadas por el CDAN y las diversas ponencias han aportado nuevos elementos a las investigaciones que se están realizando sobre el paisaje en todo el mundo.

Se han analizado las implicaciones que hay en los dos términos Paisaje y Territorio, el territorio como soporte de unas acciones humanas y el paisaje como una manera de interpretar precisamente ese territorio. En palabras del director del curso Javier Maderuelo “Territorio que es la tierra que nosotros pisamos es también el lugar en el cual van quedando los signos o señas de la historia de la humanidad, y al menos desde finales del siglo XVII en Europa esos signos se van interpretando como fuente de emociones en el hombre que contempla que escucha, que toca y trabaja en ese territorio. Precisamente ese cúmulo de sensaciones es lo que llamamos paisaje”. En esta línea Maderuelo apunta que actualmente, el paisaje, también nos sirve a las personas para detectar qué es aquello que en el territorio no está funcionando bien.

En el curso, han intervenido profesores y catedráticos de diversas universidades españolas y de francesas. Geógrafos, lingüistas, historiadores, ingenieros y arquitectos que ayudan a comprender como son estas relaciones con el paisaje y el territorio, un trabajo interdisciplinar que permite entender el arte en sus distintas facetas.

Desde la mirada geográfica, como la de la catedrática y miembro de la Real Academia Josefina Gómez Mendoza, quien reivindicó que la gran aportación de la geografía ha sido compartir su conocimiento de la organización de los elementos del paisaje presentando una imagen más unitaria, completa y a su vez compleja que englobe y revalorice los elementos culturales presentes en este.

En esta línea, Ignacio Español, profesor de paisaje y evaluación ambiental y asesor de paisaje, medioambiente e infraestructuras del Consejo de Europa, enfatizó la necesidad de transmitir a la población el valor del territorio por su enorme complejidad y advertir de la rapidez de su destrucción. Daniel Zarza, arquitecto y catedrático de urbanismo, al igual que Español incidió en esta destrucción territorial desde la óptica del urbanista. Recalcó la aceleración en la transformación del paisaje contemporáneo con acciones ligadas al boom urbanístico, que desgraciadamente han carecido de una buena planificación territorial. Entre sus conclusiones, pidió la necesidad de que los profesionales de la construcción incorporen al componente técnico, una lectura estética y moral del paisaje.

Por su parte Yves Luginbühl, ingeniero agrónomo, geógrafo, director de investigación del CNRS (Francia) y co-redactor del convenio europeo del paisaje, reconociendo esta destrucción apuntó que todavía se está tiempo de controlarla si se replantea la política de de ordenación del territorio introduciendo nuevos criterios como las aspiraciones de la población y las cuestiones ecológicas. “Sabemos que la mayoría de la gente vive en zonas peri-urbanas que no favorecen una vida agradable” este y otros motivos hacen ineludible seguir trabajando en pro de una nueva y coherente ordenación del territorio.

La mirada de los directores de cine ha sido la propuesta de Neus Miró, crítica y comisaria de Arte Contemporáneo, quien disertó sobre la presencia y consideración del paisaje desde un punto de vista fílmico. Desde los inicios del cine, cuando el paisaje se concibe como fondo, pasando por los años sesenta cuando el cine empieza a introducir los llamados tiempos muertos, y el paisaje empieza a cobrar protagonismo en pantalla, hasta el más contemporáneo cuando se convierte en un personaje más de las películas. Siguiendo con el enfoque dado por las artes visuales, el escritor Antonio Ansón, recordó la importancia del papel jugado por la fotografía, tanto como fuente documental histórica como por sus técnicas de enfoque y composición, en la configuración de la imagen del paisaje desde el siglo XIX hasta la actualidad. Ansón, nos recuerda que, “ vemos en función de la mirada que construimos a partir de nuestras propias referencias culturales”.

El director del curso Javier Maderuelo, en su ponencia ejemplificó claramente como las fronteras entre disciplinas como el arte y la cartografía han sido en ocasiones muy difíciles de trazar, debido a que han bebido unas de las fuentes de las otras en periodos históricos como el renacimiento, momento en que se empiezan a trazar las claves de las representación del paisaje. Claves que se mantendrán durante varios siglos en diversas corrientes pictóricas europeas que han influido en la posterior concepción de la idea de paisaje en el imaginario colectivo occidental.

El arte (de perderse) en un bosque , es el título escogido por Fernando Castro Florez, Profesor de estética de teoría de las artes, crítico y comisario de exposiciones, que ha intentado interpretar desde el pensamiento filosófico y la estética la implicación del arte y del territorio, con la finalidad de “ incitar a los alumnos a perderse en los bosques de la cultura, ya que perderse es una experiencia vigorosa”.

El curso también ha servido para tender lazos entre centros de investigación paisajística como ha quedado demostrado con la presencia del director del pionero Observatori del Paisatge de Catalunya, Joan Nogué. Este catedrático de geografía humana, se ha encargado de hacer girar la mirada de los alumnos hacia aquellos paisajes concebidos como al “margen”, o no vistos, reincidiendo en la enorme complejidad en la construcción de la mirada al paisaje que engloba también concepciones sociológicas, políticos, sensoriales, sicológicas, o experiencias vivenciales.

Se ha querido concluir estas visiones invitando a tres personas que trabajan claramente en el territorio, uno de ellos Diego Arribas nos ha mostrado una experiencia artística concreta en las minas de Ojos Negros, en Teruel, que ha permitido la recuperación de la memoria histórica de ese lugar. Por otra parte Entic Batlle arquitecto que se ha dedicado a temas de paisaje recuperando territorios concretos y devolviéndolos a una actividad social, y por último Catherine Moschbach, arquitecta paisajista francesa que está realizando ahora mismo algunos de los paisajes territoriales más interesantes de Europa.

El curso se ha cerrado con la intervención de Paco Pellicer, geógrafo y adjunto a la dirección general de contenidos de la Expo 08, que ha presentado la transformación del territorio de Zaragoza con los diferentes proyectos realizados con motivo de Expo Zaragoza 2008.

El curso se ha completado con una visita a las obras de la colección Arte y Naturaleza, que custodia el CDAN, y a la exposición La construcción del paisaje contemporáneo que se puede ver en el CDAN durante todo el verano.

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