Cartas al director; El "Crimen" de Jánovas

Eduardo Marco Valle

Militante de CHA

Tranquilícese el lector. No ha habido ningún asesinato en el Sobrarbe. Pero sí se pueden calificar de “criminales” las declaraciones de José Luis Alonso, presidente a día de hoy de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). En dichas declaraciones, no tiene empacho en afirmar que “los afectados de Jánovas tendrán que pagar un precio actualizado por sus parcelas”. Y se queda tan tranquilo.

¡Esto es el mundo al revés!. Si algo ha quedado meridianamente claro en este lamentable proceso es que el “pantano de Jánovas” ha sido un despropósito desde el principio al final. Ahí ha habido unos afectados y afectadas (perdón, VÍCTIMAS), a quienes se sometió a una injusticia, a quienes se destrozó un proyecto de vida y a quienes se pisoteó su dignidad. ¿Recordamos como los sacó la Guardia Civil a la fuerza de sus casas y como se emplearon explosivos para inutilizarlas y que no se les ocurriera volver?.

Y ahora, en lugar de compensarles, se les quiere penalizar haciéndoles pagar un “precio actualizado”, como si hubiesen obtenido unas cuantiosas plusvalías de sus casas y de sus campos. Señor Alonso, señores de Endesa, ¿por qué no empiezan por poner el patrimonio mencionado en las mismas condiciones que estaba cuando fue expropiado?. O sea, las casas en pié y los campos produciendo cosechas. Entonces podrían, quizás, pensar en hablar de actualizaciones. Y digo “quizás” porque, aún en ese caso, sólo habrían compensado el valor material de los efectos del desaguisado, perdón, de la “expropiación”. Entiendo que para los burócratas es prácticamente imposible vislumbrar el valor de la casa materna, de las tierras de los antepasados, de los campos labrados con sudor, de los juegos de los niños en la era, de las tertulias nocturnas a la puerta de casa, de las partidas en el bar, del 1 de noviembre en el cementerio, de los bailes en la plaza… de toda la vida que truncó una decisión burocrática-administrativa.

Aunque con cuarenta años de retraso, tengamos la grandeza de espíritu de tratar de pensar en el valor de unas vidas en lugar del precio “actualizado” de unos bienes materiales. Señor Alonso, señores de Endesa, comiencen por actualizarse ustedes, no en precio, sino en valor, no en burocracia, sino en justicia. Y cobren a los afectados-víctimas un simbólico euro por cuarenta años de su vida.

Señores de Endesa. Hace unos meses recibí una carta suya pidiendo que, ante la liberalización de las eléctricas, eligiera su compañía frente a las demás. Me ayudaría mucho a tomar la decisión ver qué postura adopta su compañía en este caso. Eso me hará ver si los anuncios tan “humanos” que exhiben en TV se corresponden con su política empresarial.

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