Siguen las investigaciones, ante nuevas detenciones, en el caso de Sabiñánigo

Camino Lasieso , coche Guardia Civil

El segundo detenido de nacionalidad rumana, que corresponde a las iniciales, G.C.T, ha ingresado en la prisión de Zuera, tal y como dictaminó en la noche del miércoles el Juzgado de Instrucción número 2 de Jaca, que tomó esta determinación una vez que el primer imputado, Francisco Javier Puyó, lo identificó en una rueda de reconocimiento, que tuvo lugar en las dependencias del mencionado juzgado, “como la persona que le requirió un garaje para cometer el secuestro”. El ahora detenido llevaba desde hace unos dos años trabajado en varias empresas de la localidad serrablesa, aunque mantenía contactos en Zaragoza con grupos de su misma nacionalidad.

En Sabiñánigo había protagonizado algunos incidentes en bares de la calle Serrablo, por lo que uno de sus propietarios debió tomar la determinación de prohibirle la entrada, calificándolo de “racista”. Las investigaciones continúan en estos momentos ya que “se encuentran implicadas más personas, en lo que fue un secuestro exprés que desbordó a sus ejecutores” ha indicado fuentes cercanas a la investigación.

En las ultimas semanas desde los agentes que siguen el caso habían realizado vigilancias especificas y habían vuelto a citar a declarar a diversos empleados de la empresa familiar de la victima, María Pilar Blasco y relacionadas con su entorno.

No es el primer rumano implicado en crimen el crimen de la vecina de Sabiñánigo. La Guardia Civil, retuvo, después de la primera detención , a cinco personas de esa nacionalidad y otras que solo pasaron a declarar . En las investigaciones se tomaron las afirmaciones de Puyo y sus contactos con rumanos, reconociendo su intervención en el secuestro de la víctima y negando cualquier implicación directa con n la muerte de Pilar Blasco. Ya que según ha declarado “ varias personas rumanas se pusieron en contacto con él para pedirle que les dejara su garaje para guardar unas cosas”. Pero el día antes de la desaparición de la vecina de Sabiñánigo, ha indicado que“ le dijeron que pensaban introducir en el citado recinto a una persona y que le ofrecieron a cambio dinero, que aceptó.

Agentes de la investigación comprobaron que fue el propio Francisco Javier Puyó quien se desplazó a Zaragoza y envió el fax desde un local de la calle de Conde de Aranda, encontrando en su vehículo el acuse de recibo de ese fax. Como ha trascendido en las últimos días la víctima murió el mismo día en que fue secuestrada, entre las ocho y media de la tarde y las once de la noche, siendo la causa por ahogamiento.

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