Un hijo de Sabiñánigo pregonero de 2008

Para estas fiestas de Santiago el pregonero vuelve a ser un serrablés, Luis Fernando Allué, subdirector de Ibercaja y director territorial de la entidad, quien, pese a no vivir en Sabiñánigo sigue muy arraigado a sus raíces. Asegura haber recibido la noticia “con cierta sorpresa pero, sobre todo, con satisfacción”. Este sábado a las diez y media de la noche, dará lectura al pregón en el acto de proclamación de las serrablesas en el Polideportivo de la Plaza de la Constitución.

Allué ha recibido este nombramiento gracias a sus méritos profesionales así como por su gran vinculación con Sabiñánigo, ya que su familia y amigos siguen viviendo aquí. Lleva trabajando 30 años en Ibercaja, algunos de ellos en la localidad serrablesa y en Biescas, por lo que es bastante conocido por todos los vecinos. Para él su trabajo en la oficina de Sabiñánigo le ha permitido “conocer más a las gentes del pueblo y a llevarlas siempre presentes allá donde vaya”.

Cuando recibió la noticia no se lo esperaba ya que cree “que puede haber más gente meritoria de ser pregonero, pero agradezco enormemente que reconozcan mi condición como serrablés y mi trabajo”. En el pregón su objetivo es “no hacerme pesado, y que sea cercano. En él quiero hablar de lo que siento por Sabiñánigo y por sus gentes, las vivencias comunes de mi ciudad”. Pese a esta responsabilidad, sus fiestas las va a seguir viviendo igual que cada año junto con sus amigos, colegas de la Peña La Boina y familiares.

Para este serrablés, las fiestas patronales siguen siendo un punto de encuentro con los amigos y donde la gente se une para pasar unos buenos días. Peñista de la Edelweiss y uno de los promotores de la Asociación de Vecinos Virgen del Pilar, cree que las peñas y las asociaciones serrablesas son muy importantes en estas fechas ya que son las que mueven los actos y las que se reúnen en estos días para disfrutar de algo tan significativo como Santiago.

Actualmente trabaja en Ibercaja pero dice “deberle mucho a este pueblo y a la fábrica Aluminio”. Comenzó en el mundo laboral a los 14 años, en dicha fábrica donde permaneció 8 años. “Por circunstancias personales, tuve que empezar muy pronto a trabajar. Murió mi padre y yo era el mayor de mis hermanos así que, junto a mi madre, tuvimos que sacar la familia adelante”.Tuvo que crecer demasiado pronto pero gracias tanto a Aluminio como a Ibercaja la vida le ha ido “bastante bien”.

Comentarios