Cartas al Director: “Aspace-Huesca en memoria de su presidente Joaquín Lanuza

Aspace-Huesca

El pasado día 10 de Julio nos ha dejado nuestro presidente Joaquín Lanuza Satué por un desgraciado accidente de trabajo.

En la Asociación de Personas con Parálisis Cerebral (ASPACE – HUESCA) ha dejado un vacío que se hace más grande cuanto más pensamos en él, en su generosidad, en su empuje y en su altruismo.

Tuvo que ponerse a trabajar desde muy joven. A sus 29 años le nació su primer hijo, un hijo con Parálisis Cerebral. Como la prioridad vital de Joaquín siempre fue su familia, ese acontecimiento no hizo sino aumentar la intensidad de su esfuerzo para darles una vida mejor, sobre todo a ese hijo que necesitaba mucha más ayuda para salir adelante.

En la Huesca de finales de los 70, Joaquín, junto con unas pocas familias en la misma situación, se encontró con un completo desierto cuando buscó soluciones a las cuestiones que planteaba la situación de su hijo.

Hubo que empezar de cero. Llamar a todas las puertas, explicar, convencer, pedir, exigir, organizar, administrar… y hacer otra jornada extra al terminar su trabajo.

Su labor fue más admirable si consideramos que se trataba de familias sin grandes recursos económicos ni capacidad de influencia social o política. Trabajadores que levantaron ASPACE - HUESCA con la energía de su necesidad común y de su solidaridad con las personas con Parálisis Cerebral en la provincia de Huesca.

La primera tarea, la más ardua, estaba hecha. Las instituciones públicas convencidas y la sociedad reclamando derechos para las personas con discapacidad. ASPACE – HUESCA empezó a crecer y el papel de Joaquín pasó a ser el de referente de la entidad, garante del consenso e impulsor siempre de iniciativas ambiciosas para atender las necesidades del colectivo.

Joaquín representa el valor, la tenacidad y la inteligencia natural para ir sorteando las dificultades cuando hay una causa importante y un objetivo claro. Los disgustos y sinsabores que sufrió por ASPACE – HUESCA se los guardó para él. Nos deja su palpable alegría en cada logro de la Asociación: la inauguración del actual Centro, la reciente puesta en marcha de la residencia,...

Le debemos mucho. ASPACE – HUESCA le debe, pero también la sociedad oscense porque sin duda luchó por el progreso, por autentico progreso, el de mejorar la vida de personas desfavorecidas.

Sus hijos Raúl y Oscar y, su mujer, Marina pueden estar orgullosos. Tienen motivos.

Gracias a tantas personas e instituciones que han mostrado, en este trance, su cariño por Joaquín.

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