'Tecnología sónar' para investigar el mejillón cebra

mejillón cebra

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) va a realizar este miércoles en el embalse de Mequinenza una prueba de aplicación de la tecnología sónar, con el fin de realizar investigaciones en torno a la invasión del mejillón cebra. Los trabajos de aplicación del sónar tienen un presupuesto de 106.000 euros y los resultados permitirán conocer si es aplicable a otros embalses de la cuenca, en los que ya se utilizan métodos tradicionales de estudio, como los muestreos de larvas. La prueba la va a realizar la empresa Ecohydros.

A la prueba de este miércoles acudirá la responsable de Control del Estado Ecológico, Concha Durán. Apunta que los ensayos deben determinar el grado de invasión del embalse, las características y localización de las colonias de mejillón, la densidad y la composición de la comunidad piscícola, y la tipología de los fondos.

El plan de choque de la CHE para el control del mejillón cebra recoge distintas líneas de acción como campañas de control larvario en ríos y embalses, la edición de manuales para usuarios, la aprobación de las nuevas normas de navegación, las charlas divulgativas, la puesta en marcha de una señoría para usuarios, la construcción de estaciones de desinfección y la creación de una exposición itinerante informativa.

RECALIFICACIÓN DE LOS EMBALSES DE BÚBAL, LANUZA Y SABIÑÁNIGO

La Confederación Hidrográfica del Ebro ha autorizado la recalificación de los nuevos embalses con presencia confirmada de larvas de mejillón cebra. Las regulaciones de Búbal, Lanuza y Sabiñánigo (en el río Gállego) pasan a ser consideradas embalses tipo C, es decir, afectados para las normas de navegación.

En estos embalses las autorizaciones para navegar tendrán que solicitarse en exclusiva para cada masa de agua, sin que sirva para acceder a otras regulaciones. Además, será obligatoria la desinfección de embarcaciones.

Comentarios