Los Derviches de El Cairo responden a la expectación con una actuación brillante

Los Derviches de El Cairo ofrecieron una brillante y colorista actuación en el Festival Internacional en el Camino de Santiago, en el Patio de Polvorines de la Ciudadela de Jaca, ante medio millar de personas que habían aguardado pacientemente varias horas de cola para recoger las invitaciones que daban derecho a entrar en el recinto. Varios cientos de personas se quedaron sin poder entrar y expresaron su descontento a la organización, que poco podía hacer ante lo reducido del aforo.

El espectáculo comenzó con un deseo de paz y hermanamiento entre todas las creencias y religiones, y una referencia a todos los profetas: “Abraham, Jesucristo, Mahoma, la Virgen María…”. Después de la alocución, Los Derviches de El Cairo iniciaron su actuación con un preludio que sirvió para presentar instrumentos e interpretes, las posibilidades y habilidades de cada uno.

A continuación se inició la Tanura Sufí, la danza de transición al mundo espiritual. El camino y el objetivo de todo derviche es encontrar la belleza de Dios, recorriendo este camino a través de la danza, la música y la plegaria. Es un baile relacionado directamente con el movimiento giratorio de los planetas y la conexión con Dios. El sol gira, los planetas giran, todo el universo gira porque ama a Dios. El ser humano para amar a Dios tiene que girar. Por ello los bailarines se distribuyen por el escenario como si fuera nuestro sistema solar. El bailarín principal baila en el centro y los demás representan los planetas a su alrededor. Mientras, la música envolvente no deja de sonar, cada vez más reiterada, cada vez más circular. El derviche baila con una mano hacia arriba en contacto con el cielo, y la otra hacia abajo en contacto con la tierra. En sus giros siempre hay un pie en contacto con el suelo, es el punto de unión con la tierra.

El público asistió absorto al espectáculo y aplaudió sin descanso, agradecido por el esfuerzo de los Derviches. Ha sido sin duda la actuación que ha generado más expectación en la presente edición del Festival Internacional en el Camino de Santiago, quizá por lo exótico o simplemente por lo limitado del aforo.

El certamen regresa este lunes a Santa Cruz de la Serós para ofrecer el recital de Fahmi Alqhai y Alberto Martínez Molina, que interpretarán “Sonatas para viola de gamba y clave” de Juan Sebastián Bach, en el segundo de los tres conciertos del certamen en la iglesia de Santa María.

Por otra parte, la Catedral de Jaca albergará este martes el recital de Antigua Capilla Hispana, en la primera de las dos actuaciones que acogerá la Seo jacetana, el recinto con mayor aforo del festival. El programa que ofrecerá la Antigua Capilla Hispana lleva por título “Oficios de la Semana Santa”, del compositor español Tomás Luis de Victoria.

Antigua Capilla Hispana es un conjunto vocal dedicado al estudio e interpretación del repertorio gregoriano y otros repertorios, como el antiguo canto hispano o mozárabe, así como las manifestaciones polifónicas del medievo y renacimiento español, partiendo de una rigurosa investigación sobre las fuentes musicales y una reflexión sobre su interpretación dentro del uso y ambiente para el que fueron concebidos.

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