Día de los Ayuntamientos y las Comarcas

Discurso del Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela

Sr. Presidente del Gobierno de Aragón,

Sr. Alcalde de Huesca,

Sr. Presidente de las Cortes de Aragón,

Sr. Secretario de Estado de Planificación y Relaciones Institucionales,

Sra. Secretaria de Estado de Educación y Formación,

Sr. Vicepresidente de la Diputación Provincial de Zaragoza,

Sres. Diputados y Diputadas,

Alcaldes, concejales,

Autoridades, Señoras y señores:

Como Presidente de la Diputación, quiero daros a todos mi bienvenida a los actos de este Día, organizados en honor de las Corporaciones Locales.

Las Fiestas de San Lorenzo son, un año más, una magnífica oportunidad para reunirnos y agasajar a todos cuantos trabajan desde los municipios, para mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.

Por eso, muy especialmente, me gustaría dirigirme a los alcaldes y alcaldesas, y concejales, que asistís a este acto, en representación de todos los Ayuntamientos de nuestra provincia.

Quiero hacer una referencia expresa a aquellos que hoy ya no pueden acompañarnos y que, hasta el final, dedicaron a su municipio su mejor saber hacer.

Y, entre ellos, por proximidad, van a permitirme, que mencione a María Antonia Brusau.

Compañera diputada y Alcaldesa de Tardienta, ha sido para todos nosotros –con toda su carga de sencillez y humanidad- un ejemplo de compromiso, de serenidad y de dignidad, de honestidad en el ejercicio de un cargo público.

Los munícipes, desempeñáis –desempeñamos- voluntariamente una labor muy próxima al ciudadano, -no siempre reconocida- en la que nos implicamos de una forma muy intensa.

Nuestra dedicación, por la cercanía con la que se ejerce, está sometida a una notable exigencia en todos los terrenos, ejerciéndose esta labor, en la mayoría de los casos, de forma altruista.

Los Ayuntamientos, en nuestro afán por dar respuesta a las demandas ciudadanas, nos hemos implicado seriamente en todo tipo de materias, propias e impropias, superando ampliamente las competencias que la ley nos confiere.

Debe ponerse en valor la perseverancia de las administraciones locales, su empeño por crear escenarios positivos, en los que la vida sea posible en condiciones dignas.

Desde los Ayuntamientos, se ha hecho una gran labor para dotar al territorio de infraestructuras y servicios, que estén a la altura de las demandas actuales de la población.

Eso ha supuesto un enorme esfuerzo presupuestario para una administración que dispone de unos recursos humanos y financieros limitados, y que –además, desde su vocación de servicio y respuesta eficaz- ha colaborado generosa y lealmente con el resto de administraciones.

Es tiempo ya de reconocer la plena identidad y la madurez de nuestros municipios, de dotarlos de recursos económicos suficientes y de replantearse la revisión de aquellas normativas presupuestarias que dificultan su funcionamiento.

Es preciso encontrar un espacio en el debate político, donde las organizaciones municipalistas –de forma consensuada, y con visión de futuro y de Estado- puedan hablar serenamente sobre la redefinición competencial y financiera de los Ayuntamientos.

Una administración local fuerte, es la mejor garantía para avanzar en la construcción de un Estado bien cohesionado.

Sobre esa base, será más sencillo concretar fórmulas de colaboración interinstitucional que nos permitan responder a las demandas ciudadanas con una eficiencia todavía mayor.

En una provincia como la de Huesca, con un gran territorio, la actuación concertada entre administraciones –tal y como se recoge en la Ley de Desarrollo Rural Sostenible- es una necesidad evidente.

Ayuntamientos, Diputaciones, Comarcas y Gobierno de Aragón, llevamos tiempo trabajando en esa línea, haciendo un esfuerzo conjunto en materia de prestación de servicios públicos.

No ha sido menos importante la labor realizada para la dotación de infraestructuras básicas -de agua, de suministro eléctrico, de extensión de nuevas tecnologías-, de instalaciones culturales y deportivas, y la importante tarea llevada a cabo en restauración del patrimonio.

Mención especial, merece en nuestro caso por su envergadura, el esfuerzo que –entre todos- venimos haciendo para el mantenimiento y creación de una red de comunicaciones coherente, de la que forman parte tanto los accesos locales, como las vías autonómicas de capacidad intermedia, la muy avanzada Autovía Pamplona-Huesca-Lérida, el servicio AVE o el Aeropuerto Huesca-Pirineos.

La mejora y el desarrollo de las comunicaciones, junto a las plataformas logísticas y los polígonos industriales, van a posibilitar la consolidación y un mayor desarrollo del sector industrial en nuestra provincia.

Sin embargo, en determinadas materias, como el desarrollo, es preciso que junto a las administraciones se impliquen los actores sociales y económicos.

Esta filosofía es la que nos ha animado a apoyar decididamente la creación de PRODESA, la Sociedad de Promoción de nuestra provincia, en la que se han integrado activamente los actores privados del sector turístico.

La promoción es una responsabilidad y una tarea que debe ser compartida por todos los sectores públicos y privados.

Fruto de ese compromiso mutuo, inédito en nuestra Comunidad Autónoma, es la Campaña de Promoción de Huesca que -vinculada al tema central de la Exposición Internacional de Zaragoza, el agua- hemos elaborado desde PRODESA.

Nuestro objetivo es aunar esfuerzos para crear una imagen turística potente y una marca distintiva que nos permita identificarnos como destino, dentro de un mercado muy competitivo.

Disponemos -y todos somos conscientes de ello- de un gran territorio, sumamente atractivo y dotado de una enorme diversidad paisajística.

Se trata de un territorio bien conservado desde el punto de vista medioambiental, y en el que hemos realizado importantes inversiones puntuales para aprovechar los recursos naturales que nos ofrece.

Somos también poseedores de un amplio y rico patrimonio arquitectónico, cultural y etnográfico.

Además, contamos con productos alimentarios de alta gama y con interesantes variedades autóctonas, respetuosas con el medioambiente y saludables para el consumo humano.

Se trata, en definitiva, de potenciar nuestro sector de servicios, basándonos en la calidad de la oferta del conjunto; a su vez, el turismo, podrá contribuir a la consolidación de las producciones locales.

Hemos hecho todos –iniciativa privada y administraciones- un gran esfuerzo para llegar al punto en el que nos encontramos.

La apuesta por recuperar nuestro patrimonio, por estar atentos al uso racional de nuestros recursos naturales, por apoyar las producciones locales de calidad y sus procesos de elaboración, está dando sus frutos.

Dentro de un mundo homogeneizado, nuestro sistema de sumar humildemente pero con elementos de calidad, adquiere un valor singular que -además, por estar íntimamente vinculado al territorio- no es susceptible de sufrir movimientos de deslocalización hacia otras zonas.

Estamos atravesando unos momentos de incertidumbre en los que es necesario, más que nunca, confiar en nosotros mismos, en nuestras posibilidades y en la organización económica y de bienestar social que –entre todos- hemos construido.

En medio de una crisis energética y financiera internacional, debemos cuestionarnos qué es lo que debemos corregir a todos los niveles, pero –también- valorar y defender los avances logrados.

El reto es demostrar que somos capaces de remontar esta situación, y elaborar propuestas que nos conduzcan hacia modelos de crecimiento sostenible y socialmente justos.

Hemos trabajado para construir un escenario positivo, desde el que sea menos complejo afrontar las inevitables fluctuaciones económicas, que invariablemente se producen de forma cíclica.

La bonanza económica ha sido el aliado con el que hemos contado las administraciones para –coordinadamente- dotar a nuestro territorio de mejores comunicaciones, de infraestructuras y equipamientos, de avanzar en la implantación de nuevas tecnologías y de un sistema potente de servicios y coberturas sociales.

Administración e iniciativa privada, juntos y separadamente, hemos ido dando pasos hacia un modelo económico que se rija por nuevos criterios.

Diversificación, modernización, competitividad, innovación, investigación, aprovechamiento racional de los recursos naturales en el campo de la energía, de la agricultura, de la industria, son las claves del modelo al que tendemos.

Contamos con condiciones suficientes y con una sociedad mejor y más preparada que nunca, con mayor capacidad de respuesta ante las dificultades que se están atravesando a nivel mundial y que, lógicamente, afectan también a España, a Aragón y a nuestra provincia.

La confianza en nuestras propias posibilidades, es el mejor aval para enfrentar el futuro, para devolver la confianza a los inversores y, también, para mantener los logros sociales.

Sólo así, desde el trabajo conjunto de todos, pero también asumiendo las responsabilidades individuales, lograremos hacer de Huesca un territorio desde el que afrontar el futuro con confianza.

De futuro y de presente se habla en la Exposición Internacional de Zaragoza, celebrada bajo el lema “agua y sostenibilidad”.

Dos cuestiones sensibles para Huesca y a las que, los oscenses, hemos dedicado largos tiempos de reflexión y debate; el certamen, es una buena ocasión para continuar aprendiendo.

De ahí, que esta Diputación haya querido distinguir a la Sociedad Expoagua, autora de la muestra, con la concesión de su máxima distinción en materia medioambiental: el Galardón Félix de Azara.

Nos acompañan representantes de nuestra provincia vecina y -a través de ellos- quiero felicitar a todos los zaragozanos por la celebración de esta Exposición Internacional que, sin duda, significará un antes y un después para su ciudad, y para Aragón.

Desde la confianza en futuro de nuestra provincia, os animo a participar y disfrutar de la alegría de estos Sanlorenzos que, en nombre de cuantos se festejan en el Altoragón, hoy celebramos en Huesca.

A todos, muchas gracias por vuestra asistencia y por vuestra atención.

Gracias.

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