Un equipo de apoyo psicológico de Cruz Roja de Huesca viaja a Madrid

A instancias de las oficinas centrales de Cruz Roja en Madrid, a lo largo de la tarde de este miércoles, un equipo de 11 personas de Cruz Roja Huesca, especialistas en apoyo psicológico a víctimas de catástrofes, partía para atender a los familiares y allegados de las víctimas del accidente aéreo sufrido por un avión de pasajeros de Spanair en el aeropuerto de Barajas. Estaba prevista su llegada hacia las 11 y media de la noche.

Se trata de un equipo que se creó con motivo de la tragedia de Biescas y que, desde entonces, ha debido apoyar a familiares en otros momentos terribles como los atentados del 11-M en Madrid o tras accidentes en Badajoz o Zaragoza. Se trata de un equipo con un gran prestigio en España, que se ocupará, junto a otros grupos llegados de otros puntos de España, de atender psicológicamente a los familiares e incluso acompañarlos en los delicados momentos del reconocimiento de cadáveres.

A pesar de que algunos de los voluntarios de este grupo de apoyo psicológico se encontraban de vacaciones, podían ser movilizados de inmediato y acudían todos a la llamada, para desplazarse rápidamente a Madrid. En principio, los miembros de Cruz Roja se incorporarán al operativo de este jueves, en los pabellones de la Institución Ferial de Madrid (IFEMA), donde trabajarán a turnos, al menos hasta el próximo sábado.

La Asamblea Provincial de Cruz Roja tiene preparado ya un equipo de relevo, formado por siete personas, que viajaría a Madrid, si fuera necesario, el próximo viernes, con el fin de dar un respiro a quienes acudían este miércoles, si así lo necesitan.

De Cruz Roja Zaragoza también partían hacia Madrid un grupo de 15 médicos, psicólogos y enfermeras para asistir a los familiares.

Personal de Cruz Roja de Madrid participaba, en las primeras horas de la tarde, en el operativo de traslado de los heridos del accidente, desde el aeropuerto de Barajas hasta los hospitales de la ciudad de Madrid.

El Gobierno de Aragón, por su parte, ofrecía horas después de la tragedia, a la Comunidad de Madrid los servicios de emergencias de Protección Civil y los servicios sanitarios, especialmente la Unidad de Quemados del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza y el Instituto de Medicina Legal. Para ello, el consejero de Política Territorial Justicia e Interior, Rogelio Silva, se ponía en contacto con el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, a quien le ofrecía toda la colaboración de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Comentarios