La prensa vasca comenta la altura de los vecinos de Sabiñánigo

El rotativo el Correo de Vizcaya dedica un articulo en su sección de sociedad a destacar la altura que alcanzan algunos vecinos de Sabiñánigo, “que desnivelan los estudios demográficos".

Comenta que en esta localidad de la comarca del Alto Gállego, en el valle de los Pirineos, “derrochan centímetros”. Citando los comentarios de algunos de los habitantes como “Natalia Gual, 36 años y 1,82 de estatura, le preocupan sus dolores de espalda. Calzar un 45 le obliga a usar zapatos 'unisex', y si quiere un modelo de chica, tiene que ser por encargo y en Madrid. Los gemelos Galindo también arrastran los achaques de un gran cuerpo, aunque ellos dicen que, a estas alturas, con su 1,87, «nos hemos quedado cortos con todos los que vienen por detrás». Como Elena Galindo, quizás, hija de uno y sobrina del otro, que también apunta alto. Luis Giménez Buesa, presidente del club de fútbol local, asegura que mide «lo normal, 1,85», que son unos diez centímetros por encima de la media española”.

Recuerda el articulista que “fue la facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza la que hizo un estudio antropológico general de Aragón. Buscó el epicentro y vio que al pueblo de Sabiñánigo se le salían los pies de la cama más que a ningún otro”.

No es la primera vez que este asunto es tema para un rotativo o programa de televisión y en los que se hacía referencia “o Fermín Arrudi, un músico y jotero que recorrió medio mundo tocando la guitarra, el laúd y el violín. Nacido a unos 30 kilómetros de Sabiñánigo, en Sallent, en 1870, las especulaciones sobre su altura lo sitúan entre los 2,29 y los 2,40 metros”.

Al final queda la pregunta para el autor del artículo, “¿Dónde está la fórmula secreta que hace crecer a las gentes de este valle de los Pirineos? Hay una teoría rimbombante, la que nace a raíz de los postulados del científico Paul H. Koch, que achaca este crecimiento a las radiaciones solares. Complejidades aparte, la buena alimentación y la higiene parecen estar siempre detrás de una estatura elevada”. Eso sí, para los que no alcanzan esas alturas también les invita a que “no se pierdan Pirenarium de Sabiñánigo, un centro de ocio que recrea el Pirineo Aragonés y sus pueblos. Pero en miniatura, para sentirse grande”.

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