Ventura, el primer pollo de quebrantahuesos criado de manera asistida en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Con 174 días de vida, Ventura se ha convertido en el primer pollo de quebrantahuesos liberado con éxito tras un programa pionero de cría asistida en el propio medio natural, en una acción enmarcada en el Plan de recuperación del Quebrantahuesos que desarrolla el Departamento de Medio Ambiente en colaboración con la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ).

Para ello, durante cinco meses Ventura ha vivido en una estructura preparada expresamente para su cría en un punto de alimentación para quebrantahuesos en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, de tal manera que durante todo este tiempo el pollo ha ido creciendo viendo a otros ejemplares de su misma especie a su alrededor.

La iniciativa se ha llevado a cabo con un pollo de quebrantahuesos nacido el 27 de febrero mediante incubación de un huevo que fue rescatado en enero por los técnicos en un nido que, de forma natural, venía fracasando reiteradamente a lo largo de los últimos años. Mediante este sistema de rescates, incubación, cría y suelta, desde el año 1995 se habían liberado hasta la fecha en Aragón cuatro ejemplares de quebrantahuesos.

Sin embargo, la actual técnica introduce como novedad respecto al proceso utilizado en ocasiones anteriores, que la crianza de los pollos se realiza desde que tienen dos semanas en el propio medio natural pirenaico, favoreciendo así el aprendizaje conductual del pollo mediante su exposición permanente al hábitat y a la población a la que será devuelto.

Esta técnica de crianza campestre se ha basado en la experiencia y el éxito en otras especies de grandes rapaces amenazadas de ecología similar, como el cóndor andino y el cóndor de California, experiencias que se han aprovechado en esta iniciativa, que ha contado con la colaboración de técnicos de la Fundación Bioandina, responsable del programa de cría en cautividad y recuperación del Cóndor andino, y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.

El 18 de agosto, y a la edad de 174 días, se abrió la puerta delantera de la plataforma de aclimatación para su liberación, produciéndose el primer vuelo del ejemplar ese mismo día a las 10.30h. Tras su liberación Ventura recorrió andando y en menos de 24 horas una distancia de 500 m. en busca de un pico elevado, desde donde el día siguiente al de su liberación realizó ya los primeros vuelos de planeo y cicleo de cierta envergadura. Su comportamiento y rápida adaptación al entorno ya en libertad son los primeros resultados que apoyan el éxito de esta técnica, y dan nuevas esperanzas sobre el futuro de esta especie todavía en peligro de extinción pero con la que se están consiguiendo resultados que hacen ser optimistas.

Una vez fuera del jaulón de la plataforma de aclimatación, el equipo técnico está realizando un seguimiento y vigilancia exhaustiva del individuo, para comprobar parámetros como la capacidad de comer en libertad, interacciones intra e interespecíficas, capacidad de vuelo, aclimatación al ambiente.

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