Satisfacción a la hora del balance del Festival “Clásicos en la frontera”

2005082019 clásicos frontera.jpg

La dirección técnica del Festival de la Ribagorza “Clásicos en la Frontera” se ha mostrado muy satisfecha de la 12ª edición, que se ha desarrollado durante los meses de julio y agosto. Un total de 4.930 personas (599 más que en la edición anterior) han asistido a los 18 conciertos que se habían programado. Conciertos, además, de una gran calidad y variedad que han servido para promocionar esta comarca y sus atractivos monumentales y artísticos.

Gran parte del público ha seguido fielmente el desarrollo del festival, donde han mostrado una magnífica acogida. Los responsables del festival consideran que este nivel de aceptación es especialmente relevante, teniendo en cuenta que la música clásica no siempre es fácil de entender o de apreciar, y en cambio las gentes de la comarca de la Ribagorza han demostrado mucho, agradeciendo con gran interés lo “culto” de esta manifestación artística. El festival, además, ha supuesto un excelente elemento de promoción y difusión de la extraordinaria riqueza monumental y artística de la comarca.

En esta edición se han programado 18 conciertos que han tenido lugar en 12 escenarios distintos: la Plaza Mayor de Graus, el Claustro de la Virgen de la Peña, Espacio Pirineos, la Catedral de Roda de Isábena, las iglesias parroquiales de Benabarre, Capella, El Grado, La Puebla de Roda, La Puebla de Castro, Lascuarre y Secantilla, asó como los aledaños de la iglesia de La Puebla de Fantova. Siempre se ha intentado programar una oferta musical rica y variada.

En esta duodécima edición hay que destacar la diversidad de géneros que van desde la interpretación de piezas clásicas a la incorporación de nuevos instrumentos como el acordeón o las marimbas, así como música sefardí, danza y la representación teatral. Por tanto se ha podido escuchar polifonía clásica y romántica, música instrumental barroca, conjunto instrumental de metales, orquesta de cámara, guitarra, órgano, piano, percusión o las magníficas voces de la joven aragonesa Mª Eugenia Boix y las sopranos Inmaculada Férez (Madrid) y Manuela Soto (Alemania).

Todos ellos con un cuidadísimo repertorio y puesta en escena. Donde se ha hecho un paseo por el clasicismo y el barroco musical europeo, canciones de tradición askenazí, un pequeño homenaje a Goya, o las “Academias”- nombre que reciben los conciertos privados del Siglo XVIII-; así como repertorio que abarca desde lo más tradicional hasta lo más vanguardista o música contemporánea originalmente escrita para el grupo pop y jazz con un toque ecléctico e innovador.

Se ha contado con solistas y grupos nacionales e internacionales de larga trayectoria y prestigio. Así como la presencia de Jóvenes Artistas Aragoneses, que desde el inicio de la creación del festival se ha apostado a que este fuera una plataforma de proyección y lanzamiento de nuestros jóvenes interpretes.

El Festival de la Ribagorza “Clásicos en la Frontera” es un ciclo de música clásica que surgió en 1997 bajo el impulso y la ilusión de los municipios de: El Grado, Graus, Isábena, La Puebla de Castro, Lascuarre y Secantilla. El municipio de Capella se integró en 2004 y finalmente el municipio de Benabarre en 2005, junto con la Comisión Organizadora y el Obispado Barbastro- Monzón, bajo el apoyo económico de la Diputación Provincial de Huesca, la Comarca de la Ribagorza y Gobierno de Aragón desde su constitución. Este año se ha sumado a la iniciativa Turismo de Aragón así como la colaboración de la CAI y de IberCaja.

Nació con la pretensión de potenciar el turismo de la Ribagorza y consolidar una oferta cultural y específica de la comarca; así como dar a conocer el gran patrimonio artístico-monumental que posee la zona. Se intenta además crear un pasillo cultural y de atracción entre dos de los puntos de afluencia más importantes de turismo en nuestra comarca: el Santuario de Torreciudad y la Catedral de Roda.

La denominación de “Clásicos en la Frontera”, se refiere por un lado a que uno de los municipios, El Grado, pertenece a otra comarca y, corresponde además a una realidad geográfica del propio territorio de la Ribagorza fronterizo entre Aragón y Cataluña, entre Francia y España lo que contribuye a definir también desde el punto de vista cultural. Finalmente mediante el concepto de frontera se pretende también abarcar la naturaleza creativa de las manifestaciones musicales que se incluyan en el festival, las cuales, pretendemos que no engloben sólo el repertorio clásico tradicional, sino que comprendan también creaciones de nuestra época.

El Festival de la Ribagorza se sitúa entre los tres más importantes de su género en Aragón junto al de Daroca y el de los Pirineos Classic.

Comentarios