Los Verdes llevan a Europa la irresponsabilidad sobre el trazado de la Autovía de los Pirineos

Los Verdes de Aragón tramitaron esta semana, según el proceso de pregunta europarlamentaria a las instituciones comunitarias, la queja sobre el trazado planteado para la autovía A-21 a su paso por el Pirineo central. La pregunta será formulada por el europarlamentario verde David Hammerstein en el próximo pleno. Para Los Verdes de Aragón, la autovía entre Pamplona y Huesca debería mantenerse alejada de los Pirineos optando por la opción "Sangüesa-Sos del Rey Católico-Ejea de los Caballeros-Ayerbe-Huesca" regiones de orografía menos abrupta, con amplias llanuras y menor impacto ambiental.

Esta formación política contempla cómo el trazado pirenaico atraviesa varios hábitats de interés comunitario, lo que incumple la Directiva Hábitat. La autovía se construye básicamente sobre zonas pertenecientes al listado de lugares de interés comunitario, pobladas por especies recogidas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón, coincidentes con especies prioritarias prácticamente extinguidas de Europa.

Consideran así mismo incompleto el estudio de impacto ambiental llevado a cabo, que no evalúa los evidentes efectos transfronterizos del proyecto - que exigirían un inexistente diálogo con el gobierno galo - destinado al tráfico pesado entre el País Vasco y Cataluña. Además, nos preocupa la exención de importantes tramos de esta autovía de su correspondiente declaración de impacto ambiental por medio de la resolución de 18 de julio de 2006 promovido por la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento (BOE 221 de 15-9-2006).

Además del incumplimiento tanto de la Directiva de Evaluación Ambiental como de la Directiva Hábitat, entienden que el actual diseño de la autovía entre Pamplona y Huesca comporta el aislamiento de la fauna de los Pirineos. En su práctica totalidad la obra estará vallada, sin ecoductos ni pasillos que permitan a los animales desarrollar su episodio biológico. Un proyecto que, dicen, no ha previsto garantizar la permeabilidad de sus infraestructuras es inaceptable, es un suspenso total en ingeniería ambiental.

Todo el proyecto tendría que ser revisado con criterios de sostenibilidad, concretando ecoductos funcionales y operativos cada quinientos metros, habilitados para anfibios y grandes vertebrados, aunque las más afectadas son las aves autóctonas, pájaros y perdices que se estrellan y mueren contra las vallas de la autovía. Para este problema no se conoce, ahora mismo, ninguna solución técnica. El impacto de la autovía a su paso por Jaca y comarca será devastador en impacto visual, ruido y pérdida de calidad de vida.

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