CHA pide gestión integral del ciclo del agua para mejorar el servicio

Chunta Aragonesista asegura que el sistema de captación, potabilización, distribución y depuración del agua de boca de Huesca necesita un sistema integral que permita una gestión eficaz, tanto para la administración como para el ciudadano. Según CHA, el actual suministro de la Ciudad tiene una gran complejidad que con el paso del tiempo y con la realización de nuevas infraestructuras incrementa su dificultad de gestión. Por un lado, porque tenemos varias fuentes de captación: Paulesas, Vadiello y Canal del Cinca con sus respectivas canalizaciones de traída de aguas, que en algunos casos debido a su antigüedad tienen abundantes pérdidas. Por otro lado, porque carecemos de una potabilizadora que consideramos debería estar bajo control directo de la Ciudad, y no bajo ningún tipo de subcontrata.

Chunta Aragonesista denuncia que nuestro sistema de distribución ha quedado obsoleto en varias zonas de la ciudad, sobre todo en el Casco Antiguo, lo que ocasiona que la calidad del servicio no sea la adecuada en cuanto a cantidad y que se originen multitud de reventones, pérdidas de agua y falta de suministro domiciliario. Los sistemas de recogida de agua de lluvia, argumenta Chunta, no tienen una red separativa lo que provoca que el agua de lluvia vaya a la depuradora y estemos pagando por la depuración de un agua que está limpia; en los nuevos polígonos urbanísticos debería ser una obligación tener esta nueva red separativa, pero el actual Equipo de Gobierno no siempre se lo plantea. Por eso, según CHA, la utilización de las aguas subterráneas para regado de jardines y baldeo de calles debería contemplarse como obligatoria en este sistema integral: es ilógico utilizar el agua de boca, con el coste que conlleva, para regado de jardines y limpieza de calles; aunque los camiones lleven la inscripción “Agua de Pozo” no siempre es así.

La depuradora de Huesca, con una concesión a una empresa privada, considera CHA, debería estar integrada en una empresa pública de gestión porque con un control directo es más fácil incidir en la reducción del consumo para que el agua a depurar, que supone un gran coste económico y ecológico, sea la necesaria. Sólo con una gestión pública la reducción del consumo será un objetivo primordial, ya que ello conlleva la reducción de costes de un servicio que pagamos entre todos y que no se puede convertir en un negocio. Quien factura por agua depurada poco interés puede tener en que el volumen de agua se reduzca.

Además, Chunta Aragonesista recuerda que los Municipios Incorporados son, como en demasiados casos, los olvidados en este Ayuntamiento. Sus sistemas de captación, distribución y depuración de agua no son todo lo buenos que deberían y las mejoras no vienen por las necesidades puestas de manifiesto, sino por la firma o no de convenios urbanísticos que permitan realizar inversiones en los mismos; todo lo contrario que una política coherente de planificación requiere.

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