"África no es solo un continente de tragedias y de hambrunas; habría que distinguir entre unos países y otros"

El XVI Curso Internacional de Defensa, que se celebra hasta el día 26 de septiembre, se ha inaugurado en el Palacio de Congresos de Jaca con el objetivo de conocer más en profundidad la realidad del continente africano, que para la Unión Europea y, especialmente, para España supone un reto no sólo de solidaridad, sino de mejora de nuestra propia seguridad.

El acto inaugural del Curso ha estado marcado por el atentado de ETA la pasada madrugada en Santoña, que ha costado la vida al brigada del Ejército de Tierra, Luis Conde de la Cruz. Antes de iniciarse los debates y ponencias, los asistentes al curso han guardado un minuto de silencio y todas las autoridades que han intervenido en la jornada inaugural han mostrado su repulsa por este atentado.

El alcalde de Jaca, Enrique Villarroya, ha dado la bienvenida a la ciudad de Jaca a todos los alumnos participantes del curso y se ha congratulado de la estrecha relación que el Curso Internacional de Defensa sigue manteniendo con la ciudad. El consejero de Presidencia del Gobierno de Aragón, Javier Velasco, ha manifestado su apoyo al Curso Internacional de Defensa “que cada vez cuenta con mayor prestigio”. Por su parte, la vicerrectora de Relaciones Institucionales de la Universidad de Zaragoza, Pilar Zaragoza, ha hecho especial hincapié en “la necesidad de realizar un análisis profundo sobre el papel de España y la Unión Europea en este continente”, mientras que el General Juan Antonio Álvarez Jiménez, director de la Academia General Militar, ha destacado que “el desequilibrio en lo económico y el descontento en lo social han sido dos de los inestables cimientos sobre los que se ha asentado el desarrollo del continente africano”; una situación que en lo concreto se han ido traduciendo en graves problemas de subdesarrollo, corrupción, conflictos interreligiosos, pandemias como el sida o fuertes tensiones migratorias.

La primera jornada de las conferencias y debates ha permitido una aproximación al gran continente de la mano de destacados expertos como el Teniente Coronel Pedro Baños, del Departamento de Estrategia del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), quien ha ofrecido su visión de África centrada en tres puntos: los enormes recursos naturales, las guerras y la corrupción. El Teniente Coronel Pedro Baños ha dado algunos datos como los siete millones de refugiados que existen en África y los 15 millones de desplazados dependientes de la ayuda internacional. Pero no han sido los únicos. Por ejemplo, en relación al resto del mundo ha destacado que dos terceras partes de las muertes como consecuencia de las guerras se producen en África, así como el 70% de los enfermos de sida, que se localizan en este continente o el hecho de que el 35% de la ayuda humanitaria se dirige allí. Y frente a estos datos, ha ofrecido otro muy revelador: África tan solo representa para el resto del mundo el 1% del PIB mundial, frente al 25% que, por ejemplo, supone Estados Unidos.

En relación a los recursos naturales de los que dispone el gran continente, el responsable del CESEDEN ha destacado que en los próximos años se espera que llegue a generar el 15% de los recursos petrolíferos del mundo y casi todos los minerales del mundo, pero especialmente los más estratégicos, como los diamantes o el coltán, se localizan en él. El control de estos recursos es la causa de numerosos conflictos y así, por ejemplo, la ONU estima que la extracción de coltán –mineral que incorporan desde los teléfonos móviles a los satélites o las armas inteligentes– ya ha provocado la muerte en África, en distintos conflictos, de un millón de personas.

Por otra parte, a juicio del Teniente Coronel Pedro Baños, “el agua va a ser en los próximos años una de las principales fuentes de conflicto en toda África, si tenemos en cuenta el importante avance de la desertificación y que estamos hablando de un continente que cada 20 años duplica su población”. En este sentido, se ha referido a los importantes acuíferos que hay en África, que curiosamente se encuentran en las zonas más desérticas como el Sáhara. En no mucho tiempo, ha proseguido, el reparto de estos recursos entre los países africanos va a ser a su juicio un importante motivo de disputas, al margen de conflictos que ya existen en la actualidad por el control del agua, como es el caso de Darfur.

En su intervención, el Teniente Coronel Pedro Baños también ha hecho un repaso de las principales guerras que en los últimos años han asolado al continente africano y cuya causa hay que buscarla, en gran medida, en el colonialismo y el posterior proceso descolonizador. En este sentido, ha ofrecido las impresionantes cifras de algunos conflictos como el del Congo, que han supuesto la muerte de casi cuatro millones de personas; o Sierra Leona, donde la violencia que ha generado el control de las minas de diamantes ha llevado a que en este país la esperanza de vida sea de 34 años; o a situaciones como la de Nigeria, quinto país exportador de petróleo, donde los niveles de corrupción y violencia son muy altos, y en las últimas semanas se están recrudeciendo con continuos ataques a oleoductos y pozos de petróleo. En su intervención, el Teniente Coronel Pedro Baños ha establecido una relación directa entre corrupción y “Estados fallidos” y ha puesto el ejemplo de Sudán, que es el “Estado fallido” número uno del mundo y el 173 en el nivel de corrupción de una lista de 179.

Por otra parte, el investigador del Servicio de Estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Andrew Mold, ha ofrecido interesantes datos sobre la economía en África, que se recogen en el informe que recientemente ha publicado el Centro de Desarrollo de la OCDE. En su intervención ha querido dejar claro que en el caso de África es muy importante el contexto histórico, ya que “no es solo un continente de tragedias y de hambrunas, sino que hay que saber distinguir entre unos países y otros”. Andrew Mold ha iniciado su intervención destacando la creencia de que la economía africana no va bien, “pero en los últimos cinco años el crecimiento del PIB ha estado por encima del 5%”, y en 2009 se espera que crezca un punto más. Esta situación se ha producido en gran medida, según este experto internacional, por el incremento de los precios de materias primas como el petróleo, el cobre o el aluminio. En este último lustro, además, el marco macroeconómico también ha mejorado mucho en África, con un balance fiscal positivo y la existencia de superávit comercial en términos de cuenta corriente. En este sentido, ha destacado que África tiene una oportunidad histórica para dar un gran salto, “pero muchos gobiernos no están utilizando los ingresos suficientes para financiar su desarrollo”.

Los retos que tiene ante sí el continente africano para consolidar estas buenas cifras son muchos y Andrew Mold se ha referido a ellos en Jaca. Ha hablado, por ejemplo, de la falta de diversificación de sus economías para intentar ser menos vulnerables y todo ello a pesar de que, entre 2002 y 2009, 29 países africanos se han especializado más, especialmente los productores de petróleo. También se ha preguntado si muchos de los problemas de desarrollo de África tienen relación con la falta de capital. En este sentido, ha matizado que lo que más bien se está produciendo es “una fuga de capitales muy elevada” y, especialmente, una fuga de mano de obra cualificada. Por ejemplo, se estima que en la zona de África Subsahariana se pierden 23.000 personas cualificadas, una situación agravada por la presencia de organismos internacionales en muchos países.

La dependencia tecnológica es otra de las grandes carencias del gran continente y ha ofrecido el dato de que hace diez años, por ejemplo, en el África Subsahariana apenas se registraron 38 patentes, frente a las 648.000 en los países industriales. Andrew Mold también ha hecho referencia a la falta de progreso en el sector agrícola, “donde es absolutamente necesario realizar numerosas inversiones” en unos momentos, además, en que se ha producido un incremento muy importante del precio de los alimentos, lo que está provocando grandes tensiones políticas en países como Etiopía. Y, precisamente, los problemas políticos son los que en gran medida pueden condicionar el futuro de muchos países en África, ya que “con incertidumbre y violencia es imposible que este continente tenga un futuro”. En este sentido, también ha destacado “la responsabilidad de los países occidentales que en muchos casos han apoyado gobiernos que han sido rechazados en las urnas”.

En cualquier caso, este experto internacional ha ofrecido algunos datos para el optimismo como el hecho de que la esperanza de vida en África haya pasado de los 30 años, en 1950, a más de 50 en la actualidad. En cuanto a la educación, el 90% de las mujeres eran analfabetas hace 50 años y en estos momentos el 50% sabe leer. Y finalmente, ha hecho hincapié en que un tercio de la población dispone de saneamiento en el África Subsahariana, frente al 5%, por ejemplo, de las zonas rurales de China.

El especialista en Historia de la Universidad de Lyon, Bernard Lugan, ha realizado “una aproximación a la cuestión africana”. En este sentido, ha manifestado que las “Áfricas” son múltiples y los problemas que se plantean al norte del Sáhara no son los de los países situados al sur del desierto. En cualquier caso, ha asegurado que es posible subrayar dos grandes tipos de crisis: las étnicas y políticas, que vienen, en general, de la definición de los Estados post-coloniales y, por otra parte, las crisis vinculadas a lo que de una forma sencilla se podría calificar como subdesarrollo.

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