El Consejo de Patrimonio de Monzón acuerda preservar la Muralla Árabe y el Molino de los Benedete

El Consejo de Patrimonio, órgano consultivo del Ayuntamiento de Monzón, en el que está representado el Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio ha abordado esta semana tres asuntos de interés; la conservación de los restos de la muralla y los baños árabes hallados en el solar de la calle Santa Bárbara, nº 32 de Monzón, de propiedad privada, la conservación de los restos de el Molino de los Benedete sito en la Jacilla Baja, en un solar que linda con el Centro de Salud, y el proyecto de restauración del Puente Viejo.

En cuanto a la muralla árabe, recordar que una empresa inició en junio las obras de un bloque de viviendas en el solar de la calle Santa Bárbara, nº 32, cuando la aparición de restos arqueológicos obligó a la preceptiva excavación. Primero salieron a la luz estructuras relativamente modernas, pertenecientes al siglo XIV, como pesebres, trujales y lagares, y luego los restos de unos baños árabes con piscina y tres estancias y un tramo de la muralla musulmana, de la cual no había vestigios hasta la fecha. El arqueólogo encargado de la excavación dijo que el complejo de baños públicos debió ser amortizado en el siglo XI cuando Monzón fue reconquistado en 1089, y que su origen, por pura lógica, es bastante anterior.

En Aragón no hay yacimiento de características similares.

Fernando Heras, alcalde montisonense, indicó que la intención del Ayuntamiento es hacerse con la propiedad del solar mediante una permuta y cederlo a la Comarca para que construya su sede, lo que aseguraría la completa afloración y conservación de los restos, así como el acondicionamiento del lugar como atractivo turístico.

Por otra parte, los trabajos previos a la construcción de un edificio en un solar situado junto al Centro de Salud y el puente de la Jacilla, en el centro urbano de Monzón, dejaron al descubierto en abril los restos de un antiguo molino de harina.

CEHIMO informó entonces de que se trata del Molino de los Benedete, ya documentado en 1781 por el prior Vicente Pilzano en su libro “Colección de Noticias Antiguas de la Muy Noble, Antigua, Ilustre y Leal Villa de Monzón”.

La obra fue paralizada por el Ayuntamiento en espera del pronunciamiento de Patrimonio de la DGA.

Ahora, el Gobierno de Aragón ha dictaminado la conservación de los restos. Las posibles soluciones para compensar al propietario son una permuta de solares, muy costosa para el Ayuntamiento, o dejarle construir en la zona donde no hay restos, espacio reducido, con una altura y un ático más.

Por último, el proyecto de restauración del Puente Viejo incluye como actuación complementaria, la instalación de varias planchas de hormigón de gran tamaño a los lados del cauce para ensalzar el monumento.

Tras estudiar el documento, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha prohibido las obras en el cauce. Este posicionamiento coincide con el de CEHIMO, al que tampoco le gustaba el citado adorno. El contrato para la restauración ya está adjudicado y se prevé que los trabajos durarán un año.

Comentarios