Piris debe ejecutar la sentencia de Roma

José Sánchez

El nuevo obispo de la diócesis de Lérida, Joan Piris, tomaba posesión de su cargo en el mes de septiembre y manifestaba respecto al asunto de los bienes que escucharía a todo el mundo.

Piris debe devolver con prontitud los bienes puesto que las instancias de la Iglesia se han pronunciado reiteradamente a favor de Barbastro-Monzón. El obispo de Lérida debe analizar las sentencias y escuchar sólo las órdenes del Vaticano puesto que si vuelve de nuevo al origen el tema se prolongara de nuevo en el tiempo. Hemos escuchado en los últimos años que el conflicto se debe resolver en el ámbito eclesiástico, hace bastante tiempo que la Iglesia ha hablado y ahora se deben cumplir las órdenes.

El asunto está claro, los bienes son de Barbastro-Monzón, así lo afirmaba el administrador apostólico de Lérida, Javier Salinas, en el momento de su despedida. Salinas, que durante su responsabilidad ha trabajado intensamente para preparar el camino al nuevo obispo, no ha sido bien tratado en Lérida con este tema puesto que ha intentado por todos los medios cumplir con su deber, obedecer las órdenes de Roma. El último gesto fue el acuerdo firmado en la Nunciatura por el que aceptaba las resoluciones del Vaticano y todas las partes, Nunciatura y las Diócesis de Barbastro-Monzón y Lérida se comprometían a colaborar.

Para el Vaticano también está claro el tema, tal y como ha puesto de manifiesto en los reiterados decretos emitidos durante estos tres últimos años, la propiedad de las 112 piezas de arte son de Barbastro-Monzón. Roma debería haber sido más enérgica y contundente sobre todo después de la resolución de la Rota Romana y obligar a cumplir las sentencias. Bien es verdad que Lérida siempre ha buscado la opción del recurso y estaba en su derecho pero ahora ya no puede recurrir a ninguna instancia de la Iglesia.

Por tanto, Joan Piris no puede demorar por más tiempo la devolución. Escuchar de nuevo a todo el mundo es “Volver a empezar”.

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