El PAR del Alto Aragón Huesca exige consenso y agilidad al máximo para resolver ya la regulación del río Gállego

El Comité intercomarcal del Alto Aragón del Partido Aragonés (PAR), presidido por Roque Vicente, acordó en su última sesión hacer pública su posición respecto a las distintas novedades planteadas en recientes fechas, acerca de las soluciones técnicas para el sistema de regulación del río Gállego y aprovechamiento de sus aguas, "que es vital para la actividad socioeconómica en todos los sectores y para el futuro de un amplio territorio altoaragonés y de miles de ciudadanos".

El PAR recuerda que, a través de sus responsabilidades institucionales, "este partido fue la formación política que más se comprometió y contribuyó a los consensos generados en la Comisión del Agua que, con la colaboración y generosidad de una amplia mayoría de los agentes políticos y sociales, lograron desbloquear las obras pendientes. El PAR mantiene su convicción de que el acuerdo es la única opción para impulsar actuaciones en esta materia trascendental para Aragón y, en consecuencia, exige que se respete las resoluciones adoptadas por la Comisión del Agua y que, en todo caso, la definición del conjunto de obras previstas para regular el Gállego sea coherente con las previsiones de la propia Comisión: que permitan aprovechar las puntas de las avenidas del río, con un mínimo de 320 hectómetros cúbicos de agua embalsados dentro del sistema".

En este sentido, según el Comité intercomarcal, "la construcción de balsas laterales de mayor capacidad y el trazado de un túnel para aportarles el agua del Gállego por gravedad podrían encajar en los criterios fijados por la Comisión del Agua, aunque es la Confederación Hidrográfica del Ebro quien debe aclara su viabilidad mediante los informes pertinentes". "A expensas -añade el PAR altoaragonés- de estos estudios, parece evidente que en concreto, una conducción bajo la Sierra Caballera merece atención, entre otras razones, al suponer más posibilidades para el abastecimiento hacia Riegos del Alto Aragón y Monegros II, regadíos declarados de interés general ya en 1985, y hacia la Hoya de Huesca e incluso al embalse de Montearagón, que aún debe de entrar en servicio. En todo caso, a día de hoy los únicos acuerdos vigentes para resolver ya la regulación del Gállego son los alcanzados en su día y deben desarrollarse sin más demora".

Por ello, junto al consenso, el PAR considera "requisito ineludible que se aplique agilidad al máximo para ejecutar las obras a un ritmo muy superior al que están siendo sometidas actualmente las inversiones en infraestructuras hidráulicas que dependen de la administración central. El aprovechamiento del agua en Aragón es clave para el presente y el porvenir de nuestra comunidad y está pendiente desde hace generaciones, por lo que son inaceptables las dilaciones cuando, además, existen medidas factibles e inmediatas para evitar tantos retrasos".

El PAR precisa esas medidas proponiendo "la encomienda de gestión a Aragón de las obras de interés general y de los planes de desarrollo asociados, mediante convenio con el Estado, la transferencia garantizada de la financiación necesaria y finalmente la cesión de competencias al Gobierno de Aragón sobre nuestras aguas y ríos. Se trata de posibilidades en el marco de la legalidad vigente según el reformado Estatuto de Autonomía y se cuenta tanto con precedentes en otras comunidades o en las inversiones para las depuradoras del Pirineo, como con un objetivo que necesita ambición y voluntad de todas las partes: utilizar por fin y de forma ambientalmente sostenible uno de los principales recursos de nuestra comunidad para la prosperidad de Aragón y de España, y para el bienestar los aragoneses".

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