La inmigración también salva la falta de vocaciones en la diócesis de Huesca

2003021111 curas.jpg

Tras pasar 38 años cerrado, Huesca vuelve a tener seminario, esta vez ubicado en la casa de las Misioneras del Pilar, en la carretera hacia Ayerbe. Cuenta con 11 aspirantes a sacerdotes, de los cuales 10 proceden de países extranjeros como Kenia o Colombia. Algunos de ellos vienen directamente desde sus países de origen y otros ya se encontraban en nuestro país.

El antiguo seminario situado junto al Museo Provincial de Huesca se cerró hace 39 años. Sorprendentemente, el año pasado el obispo de la diócesis decidió que se reabriera el seminario de Huesca, en otra ubicación, pese a la escasez de estudiantes. Comenzó con tan sólo cuatro, pero este año cuenta con 11 aspirantes a sacerdote, que conviven y realizan sus clases en la casa de las Misioneras del Pilar, en la carretera hacia Ayerbe. Esta ubicación es provisional.

El proceso para traer a los aspirantes a sacerdote requiere una solicitud de la persona, dirigida al obispo Jesús Sanz o al propio seminario. La solicitud debe ir acompañada de la recomendación de un sacerdote, extranjero o nacional. Tras esto se presentan unos informes sobre el expediente académico de los aspirantes. Además de este proceso a seguir, los jóvenes procedentes de otros países necesitan legalizar su situación.

Hace unos años que los jóvenes extranjeros han frenado la caída de aspirantes a sacerdote. El seminario de Zaragoza fue uno de los que más aumento de plazas obtuvo, con 13 personas más que el pasado año. En Huesca las edades de los 11 aspirantes oscilan entre los 23 y los 53 años.

El número de seminaristas y ordenaciones sacerdotales durante el curso 2007-2008 prácticamente se mantuvo con respecto al mismo periodo del año anterior, de modo que los Seminarios Mayores cuentan actualmente con 1.381 candidatos al sacerdocio, seis menos que el ejercicio anterior. Además, se han dado 284 nuevos ingresos, tres menos que hace un año.

Comentarios