Dictaminados favorablemente el Convenio y el Plan Especial de las Harineras

La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Huesca ha dictaminado favorablemente tanto el Convenio como el Plan Especial de las Harineras. El Convenio deberá ser aprobado de manera definitiva por el pleno municipal, mientras que el Plan Especial deberá ser remitido a la Comisión de Ordenación del Territorio para también ser dictaminado por este órgano. Luego volverá al Ayuntamiento, primero a la Comisión de Urbanismo y después al Pleno, donde será aprobado definitivamente.

Será a partir de ese momento cuando comenzarán a correr el plazo de 24 meses que tienen las empresas para cesar su actividad. Por tanto, depende de la diligencia y del interés que se tome la DGA en este asunto para fijar la fecha del cierre de Porta y Villamayor.

El Convenio urbanístico ha contado con el apoyo del equipo de gobierno PSOE-PAR y el Partido Popular, mientras que los populares han votado en contra del dictamen del Plan Especial, ya que siguen siendo partidarios de trasladar parte de la edificabilidad a otro punto de la ciudad para que los bloques que resulten del desarrollo urbanístico no sean tan elevados. Por ello, dicho plan ha sido dictaminado favorablementes solo con los votos del equipo de gobierno.

El Alcalde de Huesca defendía la idoneidad del Plan Especial, porque, decía, recoge un nuevo modelo de ciudad más sostenible, huyendo de diseños más dispersos que terminan siendo una carga para los Ayuntamientos.

Por primera vez, añadía el primer edil oscense, se puede intervenir en el centro de la ciudad partiendo desde cero y diseñando una nueva zona urbana.

En este sentido, ha defendido también la eliminación de los aparcamientos en superficie, prescripción que tendrá que recoger el Plan Especial y que busca dar prioridad al peatón en la zona como compensación a la alta edificación permitida.

Chunta Aragonesista votaba en contra del Convenido de las Harineras por entender que con este acto se consolida, de manera definitiva, uno de los grandes errores urbanísticos que la ciudad pagará a la larga.

 

Chunta Aragonesista sostiene que el mismo grado de legalidad que el convenio aprobado lo hubiera tenido otro que contemplara las medidas planteadas en las alegaciones presentadas por esta formación polìtica. Dice CHA que no haber incluido ninguna reserva para vivienda de protección o no poder contar en un futuro con suelo para equipamientos públicos en una zona que verá incrementado su censo de viviendas en 1.400 es algo que lamenta profundamente.

 

Además, no haber conseguido ninguna aportación de los propietarios para construir el paso subterráneo que conectará Juan XXIII con calle Teruel, cuando otros muchos convenios si que han cargado sistemas generales, existiendo informes claros en el sentido de que la operación seguía siendo sumamente rentable, es para Chunta la constatación de una malísima negociación de Fernando Elboj y su Equipo de Gobierno.

Por su parte Izquierda Unida critica la falta de equipamientos en un polígono en el que se terminarán construyendo 1.400 viviendas. Desde la coalición de izquierdas se dice que existe una contradicción patente entre los criterios de ordenación de este suelo reflejados en el Plan y la ley, ya que faltan módulos de reserva destinados a equipamientos social, docente o deportivo que la ley determina.

 

Según IU, las consecuencias de la no aplicación de este criterio son bastante obvias si finalmente un polígono de las dimensiones de Harineras, no cuenta con el espacio para esos equipamientos sociales necesarios. Por eso, desde esa formación política se anuncia que “llegará hasta donde sea necesario para exigir el cumplimiento de la legalidad vigente”.

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