El conflicto de los bienes seguirá en la vía civil al ser desestimado el recurso de Barbastro-Monzón

El magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Lérida desestimaba el recurso del Obispado de Barbastro-Monzón contra el auto en el que este juzgado se declaraba competente para juzgar la propiedad de unas ochenta de las 113 obras de arte sacro que el Obispado de Barbastro-Monzón reclama al de Lérida.

Barbastro-Monzón presentaba el recurso después de que el magistrado se hubiera declarado competente para juzgar la propiedad de las obras. El auto era la respuesta a la excepción presentada por el Obispado de Lérida que igual que el de Barbastro, intentó evitar el juicio civil diciendo que la propiedad de las obras era una cuestión del derecho canónico y no del civil.

En el auto, el juez reiteraba los argumentos con los que rechazó la excepción del Obispado de Lérida. Entonces, el juez argumentaba que el Obispado de Lérida tenía razón cuando afirmaba que no puede haber discusión en cuanto a la distribución de los bienes eclesiásticos, ya que esa decisión le corresponde al Romano Pontífice, "pero lo que en este procedimiento se va a discutir no es en qué obispado deben encontrarse los bienes, sino si pertenecen en propiedad al Obispado de Lérida o no"

Hasta ahora, todos los pronunciamientos de la Iglesia han sido favorables a la diócesis de Barbastro-Monzón. El último fue el del Tribunal de la Rota que en mayo no admitió a trámite el recurso del Obispado de Lérida, en el que pedía que se juzgara la propiedad de las obras.

Este rechazo de la Rota a examinar los documentos del Obispado de Lérida animó a la asociación de amigos del museo a presentar la demanda civil en los juzgados de Lérida para que sea la justicia quien se pronuncie sobre la propiedad de unas 80 piezas de las 113 que reclama la diócesis aragonesa. Las otras 20 las tiene el Obispado catalán en depósito.

El momento más complicado llegó en 2005, cuando la Congregación para los Obispos ordenó la devolución de las obras. El entonces obispo de Lérida, Francisco Javier Ciuraneta, presentó un recurso de súplica en la Signatura Apostólica y a la vez pidió permiso a la Generalitat para devolver las obras. Obtuvo negativas en ambos casos.

Tres años después, y tras la decisión del Tribunal de la Rota de no aceptar a trámite el recurso del Obispado de Lérida en el que la diócesis leridana pretendía que la Iglesia examinase los documentos que acreditan su propiedad, los dos obispados sellaron el 30 de junio un pacto que ratifica la validez de la orden de la Congregación para los Obispos que dio 30 días para que las obras fueran trasladadas de Lérida a Barbastro-Monzón.

La Consejería de Cultura de la Generalitat, que preside el Consorcio del Museo Diocesano, considera que el acuerdo no compromete al consorcio a devolver ninguna pieza. El consejero, Joan Manuel Tresserras, que envió una delegación a Roma para defender que la propiedad de la mayoría de las obras son de Lérida, llegó a admitir que se podría entregar "una treintena".

Se refería a 27 objetos litúrgicos en desuso y alguna pintura y escultura, que llegaron al museo entre los años 1960 y 1970. Cada uno de estos bienes cuenta con su respectivo "documento de depósito", que certifica que la propiedad la sigue teniendo la parroquia de origen, dijo la directora del museo, Montserrat Maciá. Ninguna de las 27 piezas forma parte de la exposición permanente del museo.