La crisis llega a Huesca, donde aumenta el número de pobres

casas , obras , viviendas , polígono 29 , enero 08

Según cifras recogidas por Cáritas Diocesana de Huesca, en los últimos meses se ha producido un aumento de más del 10% en el número medio de demandas de ayuda a esta institución. Han aumentado sobre todo las demandas de ayudas a la vivienda (un 30%) tanto para el alquiler como para el pago de hipotecas. Y por tora parte, se ha incrementado el número de demandas realizadas por personas inmigrantes (un 7%), con situación regularizada que, en muchos casos se han quedado sin empleo. También han aumentado las demandas de ayuda para alimentos en un 15%.

Por orden de importancia, es en los programas de acogida, empleo e inmigrantes donde se detecta con mayor intensidad este aumento en las demandas. Cáritas acoge a mucha gente que acude por primera vez, personas que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza. El número total de ayudas económicas ha aumentado un 22%, siendo los cambios más significativos los aumentos en vivienda (un 150%, que incluye alquileres y consumos de agua, luz, gas...), y alimentos (un 15%).

También hay solicitud de ayuda para el acceso al empleo, o de ayudas para alimentación, especialmente desde los programas de acogida y de familia. E igualmente, han aumentado las demandas de retorno voluntario de inmigrantes, al no encontrar empleo.

El informe FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) pone de manifiesto que, a pesar del proceso de crecimiento económico sostenido que se ha registrado en España en la última década, los índices de desigualdad y de pobreza apenas se han reducido. La pobreza sigue afectando a una quinta parte de los hogares españoles. Como dato destacable figura que reaparece la pobreza infantil. La tasa de pobreza infantil española es una de las más altas de la Unión Europea.

Como conclusión, en Cáritas Huesca se detecta un aumento de personas en situación de vulnerabilidad, vinculado directamente a la pérdida de empleos y la crisis en la construcción y sectores, que tienen estrecha relación con ella, al aumento de las hipotecas con incapacidad para afrontar los gastos, y a la desaparición de recursos locales de apoyo de alimentación.

En lo que se refiere a los perfiles de los beneficiarios, aumenta en las mujeres solas con cargas familiares, hombres en paro receciente, procedentes de empleos de baja cualificación de los sectores de la Construcción y la Hostelería, familias jóvenes con niños pequeños, y mujeres inmigrantes reagrupadas, de 40 años o más, que buscan trabajo por primera vez, mayoritariamente como empleadas de hogar (generalmente son esposas de maridos en paro.

Pero la pobreza presenta nuevos rostros. Hay un aumento de familias y personas de nacionalidad española, en situación de vulnerabilidad, con el cabeza de familia varón en paro, con hipoteca que pagar, que vivían con lo justo y sin recursos para ahorrar. Piden en Cáritas ayuda para necesidades básicas de vivienda, acceso al empleo, alimentación, ayuda psicológica y para la educación de sus hijos (libros, material escolar...) Y finalmente, hay un aumento de familias y personas inmigrantes regularizadas (con autorización de residencia y trabajo) que entran en paro.