Embalses y parón agrario, cara y cruz de la lluvia de estos días

Casi 40 litros por metro cuadrado caían esta pasada semana en Huesca capital, cifra que sirve de referencia para hacerse una idea de las precipitaciones habidas a lo largo y ancho de la geografía altoaragonesa. Hay caras y cruces. Por un lado, las reservas que se van acumulando en los embales y, por otro, el parón en las tareas agrarias (de recolección del maíz y del arroz, y de siembra de la cebada y del trigo).

Los días más lluviosos de la semana pasada en Huesca capital fueron este domingo (con casi 13 litros) y el pasado viernes (con algo más de 8 litros).

Los beneficios son a corto plazo y también a medio plazo. Hay un efecto directo en las parcelas de cultivo de cara a la temporada de invierno (con la cebada y el trigo); y también un efecto de cara a la próxima campaña de riego (2009), con el incremento en las reservas de agua en los principales embalses de la provincia de Huesca (tanto del sistema de Riegos del Alto Aragón como del Canal de Aragón y Cataluña). También hay un beneficio inmediato, en forma de pastos para el ganado.

Y en el Pirineo, la nieve ya es una realidad. Realidad que ilusiona a los aficionados al esquí y al sector que vive del turismo vinculado con este deporte. Estamos a un mes del puente de la Constitución-Inmaculada, primer gran momento de cada temporada invernal en las estaciones de esquí.

Hay un efecto negativo, al margen de los daños provocados por el exceso de agua y el viento (tanto en Huesca capital como en algunos puntos de la provincia). Ese efecto negativo es el del parón en las tareas agrícolas: de siembra de la cebada y del trigo, y de recolección del maíz y del arroz.