De las VPO y otras ayudas

Ana Sánchez Borroy

Que la lista de demandantes de vivienda protegida está sobredimensionada es un secreto a voces. Todos sabemos que si compras dos números de lotería tienes más posibilidades de que te toque el premio que si compras sólo uno. Y por supuesto, más posibilidades que si no compras ninguno. Por eso, todos sabemos que es habitual que las parejas se apunten en la lista de demandantes por separado. O que se apunta gente que, mientras les toca y no, en realidad sí se pueden permitir comprar viviendas no protegidas.

Y puestos a hablar de evidencias, también es evidente que al Gobierno de Aragón no le interesa que periódicamente se publique la cifra del número de solicitantes de vivienda protegida. Sobre todo, si aparece junto al número de viviendas protegidas entregadas.

El nuevo reglamento de la vivienda protegida, a primera vista, es un acierto. Simplificar y dar rapidez al proceso de adjudicación de las viviendas, borrar de la lista a quienes no demuestren estar interesados realmente y equiparar los requisitos para la inscripción en el Registro y los de adjudicación de una vivienda son medidas incontestables. Aunque sí es muy discutible que no se acepte como motivo de rechazo de una vivienda que el adjudicatario no haya conseguido un crédito bancario... precisamente aquellos que tienen dificultades económicas deberían ser los que más ayudas reciban, ¿no?

En todo caso, decir que el nuevo reglamento servirá para adaptar el sistema a las nuevas demandas sociales todavía es mucho decir. Hoy en día, las Viviendas de Protección Oficial siguen siendo sólo para los jóvenes que viven con sus padres y pueden permitirse el lujo de esperar y de, cuando por fin la suerte les sonríe, empezar a pagar las cuotas, al cobijo del nido familiar. ¿Cómo podría un mileurista pagar un alquiler y, a la vez, empezar a ingresar el dinero de una VPO adjudicada? ¿Aquellos que de verdad han optado por la emancipación tienen que conformarse con optar exclusivamente a las nuevas viviendas de protección en alquiler? Algo avanzamos, de todas formas.