La A-22 abrirá posibilidades de desarrollo pero no será beneficiosa para todos los campos, según Alfredo Mainar.

En una charla que el profesor de la Universidad de Zaragoza dio en Monzón, y en la que planteo un estudio socio-económico sobre la autovía A-22 en su tramo por Binefar-Monzón-Barbastro se pudo extraer que para que la misma sea rentable, no sólo tiene que construirse, si no actuar en torno a ella.

Aunar esfuerzos entre localidades colindantes, mejorar accesos y desarrollar un motor de industria a su alrededor, son algunos de los conceptos básicos que Alfredo Mainar, profesor de Economía en la Universidad de Zaragoza, dio en la charla que organizo CEOS-CEPYME Cinca Medio, y a la que asistieron personas interesadas en conocer el estado actual del impacto socio-económico que tendrá la infraestructura en la zona. Sin duda, uno de los factores a los que hizo alusión Mainar es al de la unión que tiene que haber entre ambas ciudades, que apenan distan 30 kilómetros de distancia entre ellas. Crear un eje empresarial e industrial, sin olvidarse de los servicios y así se podrá tener un buen desarrollo de la autovía.

Mainar también hizo alusión a que sería muy importante conectar esta autovía con el posible eje central del pirineo que se plantea desde el Gobierno de Aragón, ya que a la A-22 le daría más importancia si cabe, ya que todo el tráfico pesado podría no tener que ir hasta el Túnel del Somport.

También quiso destacar que la autovía puede favorecer la inmigración y la emigración ya que al tener una buena infraestructura viaria, se favorece que las personas puedan vivir en Monzón, pero también se favorece que se opte por marcharse de la localidad. Pero lo que destacó por encima de todo es la creciente crisis que azota al país y que podría dificultar el buen desarrollo de la infraestructura, en el tiempo estipulado.