La liberalización del peaje en la AP-2 avanza más lento que en la AP-68

Alfonso Vicente

El Gobierno de Aragón pisa el acelerador en las negociaciones para liberalizar el peaje en las autopistas que discurren paralelas a los tramos de alta siniestralidad de las carreteras N-232 y N-II. La liberalización avanza más rápido en la AP-68 respecto a la AP-2. La empresa concesionaria de esta segunda autopista, Acesa, desconoce la fórmula de la liberalización del peaje.

En la AP-68, entre las localidades de Cenicero y Agoncillo, hay una liberalización total del peaje. Este objetivo se ha conseguido en parte entre Zaragoza y Gallur, ya que sólo se beneficiarán los turismos y, además, no al cien por cien. Van a continuar las negociaciones entre Gobierno de Aragón, Ministerio de Fomento y concesionaria de la infraestructura, Autopista Vasco-Aragonesa.

Va a haber otra reunión relativa a la AP-2; está previsto que se celebre en la primera semana del mes de diciembre. Será la primera reunión a tres bandas para negociar la liberalización del peaje en el tramo Alfajarín-Fraga: Ministerio de Fomento, Gobierno de Aragón y Acesa.

Se está a la espera de que se acometan los proyectos de desdoblamiento de las carreteras N-232 y N-II; mientras tanto, se pide la liberalización del peaje de las autopistas AP-68 y AP-2 con el fin de que no se produzcan los graves accidentes de tráfico que hay en las citadas carreteras.

En el caso de la provincia de Huesca, en la AP-2, son numerosos los accidentes, en muchos casos mortales, que se producen en Peñalba, Candasnos y Fraga. La N-II está sin desdoblar desde Alfajarín hasta Fraga. La densidad de tráfico es muy alta, sobre todo de vehículos pesados; hay que tener en cuenta que estamos hablando de la conexión carretera Madrid-Zaragoza-Barcelona.

El desdoblamiento de la N-II se prevé muy lento debido a que han surgido demasiados problemas ambientales y de alegaciones en la parte zaragozana del trazado.