"La descontaminación de Bailín se ejecutará con la mayor seguridad"

Ha indicado el jefe del Área de Residuos de Sodemasa, Francisco Jiménez, en una charla organizada por la Asociación Cultural Charramos de Sabiñánigo. Precisando que “ los trabajos se realizarán en tres fases, sin riesgo para la salud de las personas, ya que se reforzará en su traslado la seguridad de los operarios y para terceros”.

Va a construirse “una gran celda de seguridad en el propio paraje de Bailín, ya que se ha considerado dentro del municipio de Sabiñánigo como el lugar más idóneo unos terrenos próximos al actual emplazamiento y entre el vertedero de residuos industriales no contaminantes”.

Esta celda, totalmente cerrada, impedirá con absoluta fiabilidad cualquier riesgo de filtración. Además, contará con todas las medidas de seguridad para cualquier riesgo sísmico. El auténtico peligro sería dejar indefinidamente los suelos contaminados en su situación actual, ya que el riesgo es siempre latente mientras no se acometa la solución definitiva, a pesar de todos los trabajos realizados ya y la inversión acometida, que más adelante se detalla.

Los trabajos técnicos previos para la construcción de la celda de seguridad están ultimados, y la contratación de las obras podría licitarse este mismo invierno, con un presupuesto de inversiones en 40 millones de euros.

Entre las actuaciones ya realizadas en los últimos años, figura la instalación de piezómetros de control y extracción; una nueva red de conducción entre bombeos; una infraestructura de recepción, decantación y envasado del residuo extraído; resellado del confinamiento para minimizar los lixiviados y diversas mejoras en la depuradora de aguas existente. Asimismo, se ha acometido el acondicionamiento de accesos y la contratación de la coordinación de seguridad y salud en las obras, estudios y actuaciones. Desde 2007, el Gobierno de Aragón se ha ejecutado el proceso de expropiación de estos suelos para poder acometer esta nueva fase.

En cuanto a la descontaminación de Bailín, el confinamiento de los suelos contaminados en una gran celda de seguridad es la única opción viable y segura. En Aragón, está prohibida la incineración de productos peligrosos, por lo que queda totalmente descartada esta opción, que en algún momento ha sido planteada por asociaciones ecologistas. El traslado de estos productos a plantas incineradoras europea costaría varios años, y el traslado por carretera también entrañaría serios riesgos.

Por ello, es imprescindible la ejecución de una nueva celda, que permita el desmantelamiento del actual vertedero y el traslado de su contenido a esa nueva instalación, que se levantará en unos terrenos contiguos. Tras el desmantelamiento y traslado de los residuos, continuarán los trabajos de descontaminación definitiva. De hecho, los trabajos de seguimiento deberán prolongarse, como medida precautoria, durante no menos de 30 años.

Las obras serán ejecutadas por el Gobierno de Aragón, quien también está siendo el responsable de tramitar su Autorización Ambiental Integrada, que incluye la Evaluación de Impacto Ambiental. La primera fase consistirá en la construcción de una celda de seguridad y de infraestructura auxiliar. A continuación, se desmantelará el actual vertedero y se llenará la celda, que posteriormente será sellada de forma definitiva.

Además, se ejecutarán las siguientes actuaciones: seguimiento analítico de aguas y lixiviados, acondicionamiento de la depuradora y gestión de los lixiviados; tratamiento de todos los lixiviados generados durante las obras; seguimiento hidrogeológico de los suelos afectados; expropiación de los terrenos de titularidad privada necesarios para la ejecución de las obras; seguimiento de la gestión de residuos en el nuevo vaso de seguridad, incluidos sus controles analíticos de contraste; y redacción del proyecto de remediación del emplazamiento sobre el que se encuentra el antiguo vertedero, y su ejecución posterior, una vez se haya concluido el desmantelamiento del antiguo vertedero.

Para garantizar la información y la coordinación institucional, se ha formado una comisión de seguimiento de los trabajos, en la que están representados diversos departamentos del Gobierno de Aragón, el Ministerio de Medio Ambiente, Confederación Hidrográfica del Ebro y Ayuntamiento de Sabiñánigo.

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