Pocholeos futbolísticos

Luis Laiglesia

La paralización de las obras de la ampliación del campo de fútbol del Alcoraz ha puesto de manifiesto, de nuevo, la falta de comunicación entre la DGA y el Ayuntamiento de Huesca. El feeling entre ambas instituciones ni ha funcionado en el pasado, ni parece que funcione en el presente a tenor de lo ocurrido. Lo sucedido me parece, cuando menos, censurable desde muchos puntos de vista.

La DGA se compromete en una reunión de altos vuelos a financiar las obras y el Ayuntamiento se desentiende del asunto, de tal manera que los unos no transfieren y los otros no pagan.

No deberíamos olvidar que el Ayuntamiento se comprometió a asumir el pago de las obras, que se hizo la correspondiente foto en la prensa colgándose la medalla y luego, la falta de gestión, de cintura política o lo que demonios sea, lleva a no pagar a la empresa que esta ejecutando la obra y a la constructora, claro, a paralizar los trabajos.

No me parece digno de una institución seria este tipo de actitudes y menos digno me parece que lo ocurrido no tenga consecuencias mayores, más allá del sonrojo que algún munícipe pueda sentir en su rostro al oírse la noticia en los informativos de la mañana.

El “aquí todo vale” y el “no pasa nada, que el tiempo todo lo borra”, créanme, me empieza a cansar un poco. Menos fotos y alharacas y más trabajar y ocuparse de los asuntos. Porque una cosa es pocholear y otra hincar los codos para ocuparse de los asuntos en beneficio de la ciudad. Se puede estar en todos los actos, misas, y hasta en los encuentros de tercera regional, que si luego lo básico y esencial, como en este caso, no se ejecuta, no vale para nada, más allá de figurar socialmente. Y eso es, ni más ni menos, anteponer el interés particular al interés general.

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