El fútbol a pequeña escala

Marta Allué

Normalmente los aficionados al fútbol compartimos fidelidad a varios colores: tenemos un equipo en Primera División, esta temporada también somos aficionados de uno o dos equipos en Segunda, pero además y sobretodo, somos seguidores de lo que para cada uno de nosotros es “el equipo de nuestro pueblo”, el que siempre milita en categorías menores y que subsiste a duras penas en el complicado mundo del fútbol actual.

Éste es el fútbol que yo llamo a pequeña escala y la comparativa viene a cuento porque precisamente en Sabiñánigo, tenemos el parque de maquetas del Pirineo en miniatura, reproducciones a pequeña escala, pero con toda precisión y detalle.

En el caso de los pequeños clubes de fútbol, por desgracia no es así, faltan muchos “detalles”; no tenemos presidentes mediáticos, no tenemos futbolistas con sueldos hipermillonarios, no tenemos ingresos de merchandising por venta de camisetas y otros productos, ni grandes recaudaciones en taquilla, ni campos abarrotados de público, porque tampoco tenemos grandes masas sociales... en fin que en la reducción a pequeña escala el fútbol de pueblo sale perdiendo, principalmente en lo económico.

Este viernes en el Molino Periel de Sabiñánigo se presentaba el calendario de 2009 que ha realizado la Agrupación Deportiva Sabiñánigo. En tiempos de crisis hay que tirar de imaginación y el Sabiñánigo ha demostrado tener buenas ideas y lo que es más importante tener gente que le ponga dedicación, cariño y tiempo para hacerlas realidad y este calendario así lo demuestra.

Un calendario que era solo una idea hace dos meses, y que hoy es una realidad gracias al apoyo y al esfuerzo de muchos, unos posando, otros detrás de la cámara, y otros colaborando económicamente, patrocinando en tiempos nada boyantes, algo tan sencillo como un calendario, pero en el que ha puesto toda la ilusión del mundo un pequeño club de fútbol de pueblo.

Como estamos en época de celebraciones y felicitaciones, y en clubes pequeños son muchas las carencias y pocos los agradecimientos, no estaría demás, dar las gracias a los entrenadores como el del Sabiñánigo que ha demostrado ser mucho más que un entrenador implicándose al cien por cien con el proyecto del club.

Agradecer también a los jugadores por su esfuerzo en el campo porque sois siempre a los que se les exige eso tan manido de sudar la camiseta, de sentir los colores y a los que rara vez se les perdona los fallos.

Agradecimientos también para la junta directiva que realizan desinteresadamente un trabajo muy ingrato, nunca recompensado ni agradecido, siempre blanco de críticas pero a los que nunca nadie quiere relevar, por algo será, y por último los más importantes, los socios y aficionados, cada vez más escasos en los campos de fútbol de tercera, de preferente o de regional.

Nuestros mejores deseos para el año 2009 que tenemos a la vuelta de la esquina a todos los pequeños clubes de fútbol como el Sabiñánigo, muchos éxitos deportivos y sobretodo mucho afán de superación, que falta hace en el fútbol a pequeña escala.

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