Un trabajador de Inquidesa intenta que el cáncer que padece se reconozca como una nueva enfermedad laboral

Fernando Martínez, extrabajador de Inquidesa, junto a Comisiones Obreras, han defendido en el juzgado de lo social de Huesca el reconocimiento del cáncer de páncreas como una enfermedad profesional, resultado de su labor en la empresa Inquidesa de Monzón, dedicada a la producción de pastillas de cloro para uso higiénico.

En el juicio, celebrado en el Juzgado de lo Social en Huesca, han testificado, además de trabajadores de la citada factoría, dedicada a la fabricación de pastillas de cloro, el doctor y profesor Miquel Porta, Jefe de la Unidad de Epidemiología Clínica y Molecular del Cáncer en el IMIM-Hospital del Mar y Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Autónoma de Barcelona. Porta, como perito, ha sostenido que existe relación entre la aparición de carcinomas pancreáticos y la exposición a organoclorados, sustancias con la que trabajaba Inquidesa. Afirma, además, que los factores de riesgo más importantes de la enfermedad, como tabaquismo, diabetes u obesidad, no se dan en el paciente. Por tanto, ha determinado que el estar en contacto con compuestos organoclorados es la principal causa. Fernando llevaba 20 años trabajando en Inquiesa y lleva de baja desde septiembre de 2007. Con las medidas preventivas oprtunas, afirma Porta, la enfermedad se podría haber evitado.

El juicio ha quedado listo para su resolución este martes.

Desde CCOO se ha querido poner de manifiesto el gesto protagonizado por este trabajador, con una enfermedad muy delicada, y enfrentándose a toda la maquinaria de la administración para que su enfermedad sea reconocida como una enfermedad profesional. Aseguran que no es una iniciativa con ánimo de lucro sino que se hace por justicia y dignidad. Alavan el valor de Fernando y piden a las administraciones más control a las empresas.

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