La falta de acuerdo para la venta de los terrenos, dificulta la construcción de un aeródromo en la Hoya

Los problemas con los que se ha venido encontrando el Club Nimbus, para poder volar en el aeródromo de Monflorite-Alcalá, desde que se construyó el aeropuerto Huesca-Pirineos, les hicieron ponerse en contacto con el ayuntamiento de la Sotonera, proponiendo ubicar en esa zona un nuevo aeródromo. Se mantendría la tradición del vuelo a vela en la Hoya de Huesca y se conseguiría un emplazamiento con mejores condiciones de vuelo.

Antes de hablar con los propietarios de los terrenos afectados, hubo que concretar muchas cuestiones, como el proyecto en sí, la superficie que podría alcanzar, y que se cifra en unas 15 a 18 hectáreas de terreno. Además, se habló con la Diputación de Huesca para la adquisición de los terrenos, con Navegación Aérea, para conseguir los permisos, con AENA, porque se había comprometido formalmente a financiar las intervenciones, y con el Gobierno de Aragón. Cuando se llegó a hablar con los 4 propietarios de esos terrenos, éstos se negaron a vender.

Lo infructuoso de las negociaciones ha desembocado en que deba buscarse una nueva ubicación, algo que retrasará notablemente el proyecto. Habrá, de nuevo, que concretar la ocupación, hablar con tods los propietarios afectados y tendrán que realizar algunas obras de restitución de caminos. En todo caso, son cautos, ante la experiencia que ya tienen.

Los responsables de la Hoya y del Club Nimbus respetan totalmente la decisión de los cuatro propietarios, aunque aseguran que el precio que se les ofreció era muy por encima del valor del mercado, algo que los propietarios niegan.

En el Club Nimbus preocupa esta situación, porque este retraso es muy negativo. Lo consideran un riesgo, porque se habla de una actividad deportiva que, si se frena durante dos años por problemas con la instalación, los socios buscarán otros rumbos para desarrollar su afición.

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