El futuro del vuelo sin motor en Huesca pasa por la implantación de un nuevo aeródromo

La presentación de un estudio para el desarrollo del vuelo a vela en los Pirineos ha reunido a componentes del Comité Regional Aquitano de Vuelo a Vela y el Aeroclub Nimbus de Huesca. La intención es que este deporte con gran tradición en nuestra provincia no sólo se mantenga, sino que se desarrolle y se consiga hacer de él un atractivo turístico y un deporte más masivo, para ello es necesaria la construcción de un nuevo aeródromo, ya que el que hay en Monflorite soporta muchas restricciones de bido al aeropuerto comercial Huesca.Pirineos. Esta fue una de las conclusiones de la Asamblea del Comité de Pilotaje del Estudio para el Desarrollo del Vuelo a Vela en los Pirineos.

El acto contó con la presencia de representantes de aeródromos de ambos lados del Pirineo y diversas personalidades entre las que destacan Álvaro de Orleans-Borbón, Director Ejecutivo de la Federación Aeronáutica Internacional; Manuel Roca, Presidente de la Real Federación Aeronáutica Española; José Luis Olías, Presidente del Real Aeroclub de España; Jean Paul Ané representante del Comité Regional de vuelo a vela de Aquitania;Teodoro Oriz Presidente de la Federación Aragonesa de Deportes Aéreos; Antonio Ibars Presidente del Aeroclub Nimbus, Alfedo Sancho Alcalde de Benabarre y Pedro Bergua, Presidente de la Comarca de la Hoya de Huesca, quienes firmaron sin excepcíón las conclusiones de la jornada plasmadas en un manifiesto.

En el manifiesto se apoyan explícitamente las acciones de colaboración expresadas en Estudio y concretamente la creación de la nueva infraestructura del aeródromo de Bolea-la Sotonera como elemento esencial de consolidación del deporte del vuelo a vela en la comarca e importante motor de desarrollo socioeconómico del territorio.

Álvaro de Orleans-Borbón destacó que además del interés deportivo y cultural de desarrollar el vuelo sin motor en la Comarca de Huesca la nueva instalación se mostrará como una instalación de tránsito y de destino de un turismo familiar de alto poder adquisitivo, participando en la amplia oferta de actividades y servicios de la zona. En este mismo sentido puso énfasis en el concepto de “red” de aeródromos a lo largo de todo el Pirineo tal y como se trata en el estudio de manera que se podría hablar del macizo en toda su magnitud como destino para el turismo del vuelo sin motor de manera que saliesen beneficiados todas las plataformas ya existentes.

En este mismo sentido José Luis Olías definió a las pistas de aterrizaje como auténtico “bien escaso” apuntando el elevado déficit si comparamos el número de las existentes en nuestro país con las de los países de nuestro entorno. Olías continuó diciendo que este tipo de pistas, independientes de los aeropuertos de la denominada Red Nacional se muestran además como excelentes alternativas para otros usos entre los que citó las emergencias médicas o la lucha contra incendios.

Por su parte, Maunel Roca trasladó la voluntad del Consejo Superior de Deportes de apoyar nuevas instalaciones deportivas, haciendo un llamamiento a la coordinación entre las diferentes administraciones implicadas y mostrando el total apoyo y la labor de mediación de la Real Federación Aeronáutica Española.

Teodoro Oriz realizó una exhaustiva descripción de la oferta de deportes aéreos en Aragón a la que espera que pronto se pueda sumar la del aérodromo de Bolea.

Pedro Begua insistió en el arraigo y la tradición del vuelo a vela en la Comarca de la Hoya, una actividad que supone un aprovechamiento medioambientalmente respetuoso y que transite una imagen altamente positiva de Huesca.

El acto finalizó con la presentación del proyecto de aeródromo en Bolea- la Sotonera y un animado coloquio.

El potencial que tienen los Pirineos es claro, pero se debe dotar a este deporte de infraestructuras necesarias para divulgarlo y que crezca.

Las nuevas alternativas pasan por construir un aeródromo para practicar este deporte sin las restricciones que conlleva el aeropuerto comercial Huesca-Pirineos, situado donde antes realizaban sus prácticas el club Nimbus.

El vuelo a vela es un deporte poco extendido, pero que según quienes lo practican no es elitista y tiene posibilidad de extenderse como lo ha hecho el eski, y ofrecerse como un atractivo turístico más.

Comentarios