Cartas al Director: La vergüenza de Endesa..... Jánovas

José Antonio López Sierra, Vicepresidente 1º de la Comarca de Sobrarbe (CHA)

En los últimos días me he enterado por la prensa que Endesa, heredera de Eléctricas Reunidas de Zaragoza, que a su vez heredó Iberdrola, la que era conocida en los años 60 como Iberduero, quiere que los herederos de Jánovas paguen el IPC desde que “democrática y honradamente” compró unas parcelas de terrenos urbanos y rústicos a unos vecinos de los pueblos de Jánovas, Lavelilla y Lacort, con la idea de hacer un pantano, pero como le faltaba terreno, también compró a otros vecinos de la ribera del Ara.

La falta de memoria o el desconocimiento por parte de los herederos del abuelo Iberduero, me obliga a recordarles que clase de gobierno estaba instaurado entonces en España: una dictadura militar resultante de un golpe de Estado y su posterior guerra.

Los modelos de negociación que emplearon entonces, por recordar sólo algunos, eran la patada en la puerta de la escuela con intimidación a la maestra, dinamitar las casas que primero cedieron, labrar las huertas y fincas trabajadas por los vecinos y un largo etcétera que me tiembla el pulso sólo de pensar en el sufrimiento que aquellas gentes tuvieron que soportar todos los días.

Este IPC que ahora pide Endesa, entiendo que es por el buen estado en que se encuentran los pueblos, las casas, las bordas y los pajares, con todos sus servicios (calles, luz, agua potable, accesos, etc….), y porque sus habitantes han podido disfrutar de sus beneficios en la agricultura. Imagino que les descontarán los años que trabajaron las tierras unos señores de Huesca, así como los años que estuvieron en abandono por no dejarlos entrar.

Si ustedes, los de Endesa tuviera vergüenza, en vez de salir diciendo sandeces, tendrían que pedir perdón público por las barbaridades cometidas por sus antecesores y reconocer el desastre de un proyecto que nunca tuvo nada de beneficioso ni para esos pueblos ni para una comarca que se quedó desvertebrada, sin comunicaciones y con una despoblación entre pantano y pinos que a estas alturas todavía se arrastra. Eso sería lo justo.

Señores herederos de las eléctricas, tengan respeto y consideración por los vecinos que todavía viven y que sufrieron la tiranía de unos gobernantes del pasado que ni me atrevo a nombrar; unos vecinos que tuvieron que enterrar a sus familiares fuera de sus pueblos, porque ustedes ni los cementerios respetaron. Si no encuentran en su conciencia ese respeto y consideración que estas gentes merecen, por lo menos tengan vergüenza y cállense. Y si tienen corazón, a estas alturas hasta de eso dudo, pónganse la mano encima y piensen como les sentaría que algo similar se lo hubieran hecho a ustedes.

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