El III Plan de Refugios invertirá más de cuatro millones de euros

Los Consejeros de Educación, Cultura y Deporte, y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Mª Victoria Broto y Alfredo Boné, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, y el presidente de honor de la Federación Aragonesa de Montaña, Pepe Díaz, firmaban en la localidad de Alquézar el acuerdo de colaboración para el desarrollo del III Plan de Refugios que invertirá más de cuatro millones de euros. En el acto el presidente de la Diputación Provincial de Huesca inauguraba el rocódromo de la Escuela de Media Montaña de Alquézar.

La Consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mª Victoria Broto, explicaba que la firma del convenio supone “poner a disposición de los montañeros unas instalaciones seguras, cómodas e integradas en el medio ambiente”.

El acuerdo supone una inversión de 4.100.000 euros que se destinarán tanto a la construcción de nuevos refugios como a la mejora de diversas instalaciones. Las inversiones supondrán por parte del Gobierno de Aragón la aportación de 2.400.00 euros y el resto corresponde a la Diputación Provincial de Huesca y Federación Aragonesa de Montañismo. Alfredo Boné, Consejero de Medio Ambiente, afirmaba que “Aragón es pionera en este tipo de instalaciones y ha realizado un esfuerzo importante”.

El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, señalaba que los tres planes han “supuesto un revulsivo y un antes y un después de la mejora en los once refugios de la provincia de Huesca”. Cosculluela ha explicado que hay más de cincuenta mil pernoctas cada año.

La previsión de actuaciones enmarcada en el III Plan cuenta con la remodelación y adecuación a la normativa de refugios como el de Estós en Benasque, el de Góriz en Fanlo, el de Pineta en Bielsa, el de Ángel Orús en sahún, el de Lizarra, Casa de Piedra, Morata y Rabadá Navarro. También se prevé la construcción de nuevos espacios como el del refugio de Bachimaña, en Panticosa, y el proyecto de refugio en el sector del Ibón del Cap de Llauset, en la provincia de Huesca. El presidente de Honor de la Federación Aragonesa de Montaña, Pepe Díaz, manifestaba que los refugios son importantes tanto por lo que suponen de refugio como por los datos que aportan como meteorología, y orientación a los montañeros.

El Pirineo aragonés cuenta actualmente con 11 refugios de montaña, dos de ellos al aire libre en Armeña y Urdiceto. En la zona del pre-Pirineo hay otros dos, uno en Alquézar y otro en Riglos. En el Sistema Ibérico, están el Rabadá Navarro y el Albergue de Morata.

Anteriores Planes

El Gobierno de Aragón, la Diputación de Huesca y la Federación de Montañismo suscribieron su primer acuerdo en materia de refugios en 1991, acuerdo que supuso la creación de nuevas instalaciones y la remodelación de edificios deteriorados, actuaciones que desde entonces han contribuido de forma importante a elevar el nivel de montañismo y sus condiciones de seguridad en Aragón. Durante este periodo se construyeron cinco nuevos refugios, algunos de ellos eran viejas cabañas o edificios insuficientes para albergar un refugio.

El segundo plan se firmó para el periodo 2004-2007 con el fin de dar continuidad a las actuaciones anteriores y reforzar los refugios aragoneses como centros de soporte logístico necesario para actuaciones de rescate y evacuaciones. En este periodo se llevaron a cabo numerosas remodelaciones y se concluyeron obras de construcción iniciadas en la anterior etapa, como es el caso de la Escuela Refugio de Alquézar. Además se iniciaron las redacciones de proyectos para nuevas edificaciones, como el que hace referencia al refugio que se va a construir en Bachimaña. Entre los tres planes de refugios se han invertido más de dieciséis millones de euros.

Los refugios en Aragón desempeñan, además, una labor permanente de formación al albergar cursos de iniciación al montañismo para jóvenes y niños procedentes de clubes y centros escolares.

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